Pablo Kaplun enero 19, 2026 Ambiente: situación y retos El Nacional
Mujeres campesinas trabajan de manera colectiva en prácticas agrícolas sostenibles. La agroecología se ha convertido en una estrategia clave de organización comunitaria y sostenimiento de la vida en distintos territorios del mundo
Un reportaje reciente de El País de Madrid puso el foco en lideresas rurales de Filipinas, Indonesia y Taiwán que, desde realidades culturales distintas, han logrado politizar lo cotidiano: la semilla, el suelo, la comida y el cuidado del territorio. La pieza muestra cómo estas mujeres impulsan prácticas agroecológicas mientras abren una discusión de fondo sobre poder, autonomía y derechos en contextos atravesados por el patriarcado, la presión del agroindustrial y la erosión de los saberes locales.
La historia no es ajena a América Latina y el Caribe. En Venezuela, Colombia y, en otro horizonte geográfico, Uruguay, diversas experiencias de mujeres evidencian que la agroecología es mucho más que una forma de producir alimentos. Es una apuesta política, social y cultural para reconstruir comunidades, resistir crisis prolongadas y sostener la vida en territorios fragmentados. En todos los casos se trata de procesos impulsados desde abajo, con fuerte énfasis en la autonomía comunitaria y, en el caso venezolano, marcando distancia explícita frente a la apropiación discursiva que el gobierno ha hecho del término “agroecología” sin acompañarlo de prácticas reales, participación autónoma ni garantías de derechos.
Venezuela: pluralidad de experiencias y autonomía

Taller «Introducción al Turismo Sistémico e Interpretación de Naturaleza», facilitado por Jayme Bautista en Santo Domingo el 29 y 30 de mayo de 2025, fuente: https://geografiaviva-venezuela.blogspot.com/2025/05/fortalecen-las-capacidades-en-turismo.htm
En el páramo merideño, la asociación civil Geografía Viva impulsa el proyecto Huertas y Mesas del Río Santo Domingo, donde mujeres campesinas y jóvenes productoras han asumido roles centrales en prácticas agroecológicas que integran producción sostenible, conservación del agua y fortalecimiento comunitario. La iniciativa articula formación técnica, regeneración de suelos y diversificación de cultivos con participación significativa de mujeres, en una de las cuencas altas más sensibles del país.
El énfasis del proyecto no está puesto únicamente en “producir sin químicos”, sino en sostener territorio, comunidad y soberanía alimentaria en un contexto de migración, abandono rural y fragilidad ecológica. En un país donde la agroecología ha sido incorporada al discurso estatal como consigna, experiencias como esta subrayan su carácter independiente, no gubernamental y anclado en decisiones comunitarias.

Jóvenes de Río Negro trabajando en su parcela. Acnur/Diego Moreno https://moderndiplomacy.eu/2022/07/17/a-safe-space-for-venezuelas-indigenous-women/
En comunidades indígenas rurales de Venezuela, particularmente en Río Negro, las mujeres Wayúu han enfrentado vulnerabilidades acumuladas por la crisis socioeconómica y la pandemia de COVID-19. Para responder a la necesidad de autosuficiencia y reducir exposiciones a violencia de género, un huerto comunitario gestionado por la red local de mujeres “Jieyúú Kojutsuu” (“Mujeres de Valor”) les ha permitido cultivar alimentos básicos como maíz, tomates y frijoles, compartir conocimientos ancestrales y generar seguridad alimentaria. Con el apoyo de agencias como ACNUR y la OIM, que donaron herramientas, semillas y formación en fertilizantes orgánicos, estas mujeres han transformado el cultivo sostenible en una fuente de sustento y un espacio seguro de encuentro y apoyo comunitario.
Al mencionar a las Wayuúu no puede obviarse el compromiso con la agroecología de las Yukpa, como que también han desempeñado un papel central en la defensa del territorio y en la reconstrucción de formas de vida ligadas a la tierra. Lideresas como Ana María Fernández, Lucía Romero y Carmen Fernández Romero han sostenido, desde las comunidades de la Sierra de Perijá, procesos organizativos encabezados por mujeres que articulan la lucha por la demarcación territorial con la recuperación de prácticas productivas tradicionales, el cuidado del entorno y la transmisión de saberes ancestrales. Su liderazgo evidencia que, para los pueblos indígenas, la defensa de la tierra y la producción de alimentos no son dimensiones separadas, sino partes de una misma estrategia de supervivencia colectiva frente al despojo, la violencia y la exclusión histórica. Ellas son todas cercanas al Antropólogo de la Universidad del Zulia, Lusbi Portillo.
A este panorama se suman otras iniciativas venezolanas igualmente autónomas. En la Amazonía, la organización socioambiental Wataniba ha documentado y acompañado experiencias de mujeres indígenas organizadas en torno a huertos familiares y al retorno del conuco tradicional como estrategia de seguridad alimentaria, cuidado del territorio y transmisión de saberes ancestrales. Estos procesos, liderados por mujeres, se articulan con la defensa de los derechos indígenas y del ambiente, desde una lógica claramente independiente del Estado.
Otra experiencia relevante es la de la Fundación Tierra Viva, asociación civil venezolana que ha acompañado procesos de agroecología y gestión socioambiental desde una perspectiva claramente independiente. En territorios como Canoabo, estado Carabobo, la organización ha documentado y apoyado la participación activa de mujeres en comités locales orientados a la producción agroecológica, la conservación de ecosistemas y la diversificación de medios de vida. Estos procesos combinan formación técnica, rescate de prácticas productivas locales y educación ambiental, y se desarrollan al margen de programas gubernamentales, reforzando la autonomía comunitaria y el liderazgo femenino en la defensa del territorio y la soberanía alimentaria.
Esta fundación también ha fomentado el protagonismo de mujeres Warao en Delta Amacuro, uno de los estados más pobres de el país.

Trabajo colectivo en huertos y espacios de producción agroecológica. En distintos territorios venezolanos, organizaciones de la sociedad civil acompañan procesos liderados por mujeres desde la autonomía comunitaria / Pexels
En el ámbito campesino, Acción Campesina ha trabajado durante décadas con familias rurales, muchas de ellas encabezadas por mujeres, en procesos de fortalecimiento organizativo, producción sustentable, soberanía alimentaria y acceso a medios de vida dignos. Su enfoque combina acompañamiento técnico, formación y organización comunitaria, sin adscripción a programas gubernamentales, y con énfasis en la autonomía local.
De forma complementaria, la Asociación Civil Mano a Mano Intercambio Agroecológico ha impulsado redes de intercambio agroecológico, formación popular y circuitos solidarios de producción y consumo. En estos espacios, las mujeres participan activamente como productoras, formadoras y articuladoras de redes, reforzando la idea de la agroecología como práctica social y política construida desde la base comunitaria.
Junto a estas experiencias productivas, organizaciones como Clima21 han cumplido un rol relevante en la articulación climática y en la promoción de soluciones comunitarias frente a la crisis ambiental. Aunque su trabajo no se centra exclusivamente en agroecología, sí conecta agendas de justicia climática, participación ciudadana y sostenibilidad, generando marcos de articulación donde las experiencias agroecológicas independientes encuentran eco y visibilidad.
Colombia: redes campesinas, mujeres y resiliencia territorial

Mujeres rurales participan en procesos de producción agroecológica orientados a la seguridad alimentaria y la adaptación al cambio climático en contextos de alta vulnerabilidad social / Unplash
En Colombia, las experiencias de mujeres rurales muestran cómo la agroecología puede convertirse en una herramienta concreta de resiliencia climática y seguridad alimentaria. Programas como Mujeres de Tierra han acompañado la creación de decenas de huertas agroecológicas gestionadas por mujeres, fortaleciendo el acceso a alimentos saludables, la autonomía económica y los conocimientos ancestrales de manejo del territorio.
En departamentos como Boyacá, Cauca y Nariño, mujeres campesinas lideran procesos de transición agroecológica apoyados en la conservación de semillas nativas, la diversificación productiva y el diálogo entre conocimiento científico y prácticas tradicionales. Estas experiencias no solo mejoran la producción, sino que refuerzan el tejido social y la capacidad de adaptación frente al cambio climático.
Otra dimensión aparece en comunidades indígenas, como las Wayúu de La Guajira, donde mujeres han impulsado sistemas agroecológicos adaptados a contextos de escasez hídrica, combinando riego comunitario, recuperación de cultivos tradicionales y organización colectiva para garantizar soberanía alimentaria en uno de los territorios más golpeados por la desigualdad estructural.
Uruguay: cooperativismo, mujeres rurales y transición agroecológica

Mujeres del medio rural participan en iniciativas de agricultura familiar y producción sustentable, base de experiencias cooperativas vinculadas a la transición agroecológica en Uruguay / Pexels
Más al sur, en Uruguay, la transición hacia modelos agroecológicos también ha encontrado en las mujeres rurales un motor fundamental. La cooperativa Juntas Por Más, integrada por mujeres del medio rural, apuesta por la agroecología colectiva como estrategia para fortalecer economías locales, diversificar la producción y resistir la concentración del modelo agroexportador dominante.
Aunque no siempre se enmarca explícitamente en un discurso feminista, el movimiento agroecológico uruguayo cuenta con una presencia sostenida de mujeres en cooperativas, ferias locales, procesos de formación y redes de soberanía alimentaria. La agroecología aparece allí como una alternativa económica viable y, al mismo tiempo, como una práctica ética vinculada al cuidado del territorio y de la comunidad.
España: mujeres migrantes, agroecología y reconstrucción de comunidad

Huerto urbano gestionado de manera colectiva. En varias ciudades españolas, mujeres migrantes encuentran en la agroecología una herramienta de arraigo, salud comunitaria y reconstrucción de redes / Pexels
El hilo que conecta estas experiencias latinoamericanas con Europa se hace visible en España, donde mujeres migrantes han encontrado en la agroecología una herramienta de arraigo, salud comunitaria y reconstrucción de redes. Iniciativas como La Casa dels Futurs impulsan huertos comunitarios para mujeres migrantes con enfoque ecofeminista, soberanía alimentaria y adaptación climática.
En Barcelona, colectivos como Viure Nou Ecofeminista desarrollan proyectos de huertos y bancos de semillas gestionados por mujeres migrantes, donde la agroecología se cruza con memoria, identidad y derechos. En Valencia, organizaciones como Por Ti Mujer han promovido huertas urbanas en clave de género como parte de procesos de acompañamiento social y autonomía económica.
Estas experiencias dialogan directamente con el reportaje de El País sobre Filipinas, Indonesia y Taiwán: en todos los casos, la agroecología funciona como un lenguaje común para disputar poder, resignificar el trabajo de cuidados y reconstruir comunidad desde la práctica cotidiana.

Semillas y manos en la tierra: la agroecología como práctica cotidiana de cuidado, resistencia y sostenimiento de la vida
Una agenda común: reconocimiento, autonomía y sostenimiento de la vida
Las experiencias descritas en Asia, Venezuela, Colombia, Uruguay y España comparten un núcleo clave: la agroecología se afirma como una práctica política y cultural, no como una técnica neutra. Las mujeres que lideran estos procesos no solo adaptan métodos productivos sostenibles, sino que reconfiguran relaciones de poder, economías locales y sentidos de pertenencia.
El acceso equitativo a la tierra y al agua, la formación continua, los mercados de cercanía, el reconocimiento del trabajo de cuidados y la existencia de políticas públicas que no coopten ni vacíen de contenido estas prácticas son retos comunes. Sin embargo, la persistencia de estas experiencias independientes permite vislumbrar un continuo de luchas y aprendizajes: desde la cuenca alta de los Andes hasta los huertos urbanos europeos, la agroecología liderada por mujeres se consolida como una estrategia concreta para sostener territorio, dignidad y futuro.
1. Artículo de El País (Madrid / global)
El País – Planeta Futuro y Newsletters “Correo sí deseado” Mujeres de Filipinas, Indonesia y Taiwán toman el mando en la lucha por la agroecología Autor: Rodrigo Santodomingo Fecha: 10 de enero de 2026 URL: https://elpais.com/planeta-futuro/2026-01-10/mujeres-de-filipinas-indonesia-y-taiwan-toman-el-mando-en-la-lucha-por-la-agroecologia.html
2. Fuentes de experiencias en Venezuela (independientes)
Estas fuentes demuestran que las organizaciones son sociedad civil u ONG independientes.
a) “Un espacio seguro para las mujeres indígenas de Venezuela” https://moderndiplomacy.eu/2022/07/17/a-safe-space-for-venezuelas-indigenous-women/
b) Wataniba — ONG socioambiental en la Amazonía venezolana
Sitio oficial (organización de la sociedad civil con trabajo con comunidades indígenas y apoyo a procesos locales): https://watanibasocioambiental.org/
c) Fundación Tierra Viva (Venezuela) — ONG ambiental independiente
Artículo/documentación que describe a la Fundación Tierra Viva y sus proyectos educativos y ambientales (incluyendo apoyo a prácticas sostenibles): https://watanibasocioambiental.org/tierra-viva-un-premio-al-desarrollo-sustentable/
d) Acción Campesina (Venezuela) — movimiento campesino independiente
Sitio web: https://accioncampesina.org/
e) Asociación Civil Mano a Mano Intercambio Agroecológico (ACMMIA)
Aunque no hay un portal oficial ampliamente indexado, la organización es mencionada en el registro de proyectos de cooperación y redes de agroecología (ONG sectoriales y listados de asociaciones civiles). Ejemplo sectorial de asociaciones agroecológicas en Venezuela: https://reas.red/
También tiene un sitio en Facebook: https://www.facebook.com/consumirdeotromodo/?locale=es_ES
f) Clima21 — organización civil de justicia climática
Incluye agendas de participación ciudadana, justicia climática y sostenibilidad en Venezuela (no exclusivamente agroecología, pero vinculada a soluciones comunitarias independientes). Sitio oficial (organización civil): https://clima21.net/
4. Fuente para experiencias en Uruguay
a) Juntas Por Más: https://www.facebook.com/mujeresjuntaspormas/
5. Fuentes para experiencias en España
a) La Casa dels Futurs — proyecto Terraires: Mujeres de la Tierra
Descripción del proyecto de huertos comunitarios con enfoque ecofeminista:https://www.casafuturs.org/es/projecte/terraires-mujeres-de-la-tierra/
b) Casa dels Futurs — página institucional
(Sitio base de la organización que impulsa iniciativas como Terraires): https://www.casafuturs.org/es/
c) Reas Red — Jornadas Agroecología y Mujer
Referencia adicional para experiencias de mujeres y agroecología en Europa: https://reas.red/mujeres-de-cuatro-continentes-debaten-en-las-jornadas-agroecologia-y-mujer-sobre-el-futuro-de-la-tierra-y-la-alimentacion/
Ambiente: Situación y retos es un espacio de El Nacional coordinado por Pablo Kaplún Hirsz.
www.movimientoser.worpdrpress.com, email. movimientodeseraser@gmail.com


