
El bosque que aprendió a tener sed
Pablo Kaplún Hirsz, 20 de septiembre de 2026. El Nacional Hay árboles que nacen con suerte. Les toca una montaña húmeda, una quebrada cerca, lluvia suficiente. Pueden darse el lujo de gastar agua. Y hay otros a los que les toca Lara, en el árido centro-occidente venezolano. Esos tienen que aprender. Aprender a esperar una







