Movimiento SER Sinergia Experimentación Reinvención
Pablo Kaplun. enero 26, 2026. Ambiente: situación y retos El Nacional

Foto: Markus Spiske https://www.pexels.com/photo/black-trash-bin-with-full-of-trash-3806764/ (libre de derechos de autor, fotografía genérica que no corresponde a Madrid)
Hablar de reciclaje es, en realidad, hablar de cómo vivimos. De cuánto tiempo creemos tener, de cuánto espacio habitamos y de cuánta responsabilidad asumimos y de cuánta coherencia exigimos a las instituciones. Como informadores ambientales en las calles de Madrid, hemos comprobado que el reciclaje no es solo una cuestión técnica; es un espejo social.
Madrid ha optado por uno de los sistemas de separación domiciliaria más complejos de Europa. Sin embargo, un tema importante que se ha identificado en esta campaña es la falta de concienciación por parte de la población sobre el correcto uso de los contenedores, y de saber que las calles no son un vertedero de basura, sino un espacio donde convivir en las mejores condiciones, sobre todo en lo que a salubridad se refiere. En este sentido, hacemos referencia a un término utilizado en economía: la falacia “post-hoc”, en la cual se deduce una relación de causalidad suponiendo que, porque un acontecimiento sucedió antes que otro, el primero fue la causa del segundo. De esta forma, para que la ciudadanía interiorice la importancia de gestionar los recursos, es necesario que la educación y la concienciación precedan al actuar consecuentemente. No habrá un mundo mejor sin ese paso previo.
Brecha generacional y la pantalla de cristal
Asociado a esto, observamos una contradicción: un buen sector de la ciudadanía, especialmente la gente de mayor edad, tiene más interiorizadas las prácticas de reciclaje y de reutilización. Al contrario, la población más joven, a pesar de que aparenta estar más comprometida con las prácticas sostenibles, lo refleja de manera muy poco consistente. Muchos de los encuestados más jóvenes pasan de largo y ni siquiera se paran a escuchar la información, ya que se encuentran inmersos en el mundo de la pantalla de un dispositivo llamado teléfono móvil. Es necesario un cambio en la tipología de la información, a través de redes sociales a modo de trending topic, o en eventos e iniciativas en colegios, institutos y universidades, para que llegue a este público en el que la tecnología es su medio de vida, pero a la que hay que educar y hacer ver que sin medioambiente no hay tecnología, ni siquiera vida.
El contraste: del carro del lechero al drama de Caracas
Esta visión educativa choca con las experiencias vitales de quienes hemos visto otros mundos. Uno de nosotros recuerda el Uruguay natal, donde el reciclaje era una circularidad natural: el lechero pasaba con su carro tirado por caballos, recogía las botellas de vidrio dejadas confiadamente en la puerta y luego pasaba a cobrar. No había residuo porque el envase era un valor retornable. Tal vez por eso, en broma, alguno sospechaba si el autor uruguayo era hijo del lechero (no lo es; se parece a su padre, aunque bastante más a su madre).
Esa eficiencia antigua contrasta con la realidad de Caracas, donde las calles están mucho más llenas de basura que en Madrid y no existe separación en origen. Allí, la clasificación ocurre en el vertedero, en condiciones infrahumanas, donde niños y niñas explotados se enferman entre desechos para poder sobrevivir. En el campo, afortunadamente, el ciclo se cierra de forma natural compostando restos y alimentando animales.
Modelos en disputa: ¿Exceso de norma o falta de incentivo?
La norma madrileña es detallada y, para muchos, abrumadora. Se separan orgánicos, envases, vidrio, papel y cartón, restos no reciclables, aceite usado, textiles y pilas. Fuera del circuito cotidiano, se exige gestionar aparatos electrónicos, medicamentos (a través del sistema SIGRE en farmacias) y grandes enseres que deben llevarse a puntos limpios. Muchos ciudadanos critican esta complejidad comparándola con países del norte de Europa donde existen máquinas que reciben envases y devuelven dinero, una versión modernizada del viejo sistema del envase retornable.
Frente a esto, Madrid ofrece una norma que satura: explicar que el polvo del suelo no es orgánico porque no es compostable o que el corcho natural pertenece a la orgánica requiere una paciencia infinita. Las quejas son de este corte: pisos mínimos donde no caben cinco cubos, tasas de basura injustas basadas en el valor catastral, llegando a 200 o 300 euros anuales para quien vive solo. A esto se suma el impacto de los pisos turísticos, donde el turista tira todo junto por la prisa del check-out, saturando los puntos de recogida.
El legado de Ansoáin y el futuro
España conoce el éxito real. En 1982, en Ansoáin (Navarra), Alfonso del Val impulsó la experiencia pionera de separación domiciliaria con responsabilidad municipal total sobre el destino de los residuos. La experiencia de Ansoáin también incorporó a los gitanos, grandes expertos en gestión de chatarra. Casi nada llegaba al vertedero; eso era reciclaje. Hoy, los herederos más coherentes de esa filosofía son los Traperos de Emaús de Navarra, que no solo separan, sino que reparan y dan segunda vida a lo recogido.
Mientras tanto, en Madrid, parte de la basura «inseparable» acaba en la incineración, generando dioxinas y furanos altamente tóxicos. El problema deja de ser un cubo de basura para ser una cuestión de salud pública.
No hay sistema de reciclaje viable sin coherencia entre lo que se pide, lo que se facilita y lo que realmente se hace con los residuos. El sistema de Madrid se conoce como Madrid 360… pero girar 360º es volver al punto de inicio. Hay ciudades como San Francisco que son altamente exitosas en resultados exigiendo menos complicaciones en la separación, pero siendo durísimos a la hora de multar; también, como vimos, hay estrategias de incentivos funcionando bien en otros países, ¿por qué cargar toda la responsabilidad en un ciudadano agotado? Separar no puede ser un acto de fe; debe ser un acto de sentido común, educación y justicia social.
Ambiente: Situación y retos es un espacio de El Nacional coordinado por Pablo Kaplún Hirsz.
Email: movimientodeseraser@gmail.com, web: www.movimientoser.wordpress.com
- Casi 6.000 muertos en protestas en Irán, afirma ONG radicada en EE UUHace 4 Minutos
- Adele celebra 15 años de 21 con récord histórico de ventasHace 6 Minutos
- Luciano Benetton, el pionero de la moda que convirtió la publicidad en provocación y el color en un imperio que se está desvaneciendoHace 12 Minutos
- Anderson y Blazy, dos grandes debuts para el mapa de la alta costura en ParísHace 14 Minutos
- Ex preso político Víctor Borjas se disfrazó de oso de peluche para sorprender a sus hijas tras salir de la cárcelHace 29 Minutos


