UrbanLab-MAD invita a la participación ciudadana para mejorar la calidad de vida urbana

El laboratorio urbano UrbanLab-MAD -en el que colaboran el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat) y el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII)- ha puesto en marcha una iniciativa que busca la participación ciudadana para determinar cómo los factores ambientales y sociales, los estilos de vida y hábitos afectan al bienestar y calidad de vida en la ciudad.

Mapa de niveles medios de NO
Mapa preliminar de niveles medios de NO2 obtenido en una de las escuelas participantes en la iniciativa.

Las actividades para las que se buscan voluntarios, que ya se está desarrollando en algunos colegios de Madrid, forman parte del proyecto europeo Urbanome, que se está desplegando en Madrid, Aarhus, Atenas, Aberdeen, Milán, Liubliana, Montpellier, Stuttgart y Salónica.

La finalidad es impulsar proyectos de participación ciudadana en distintas líneas temáticas: calidad del aire urbano, evaluación de la exposición personal a contaminantes atmosféricos y mejora del bienestar, la salud y la calidad de vida de los entornos urbanos.

Tres formas de participación ciudadana

UrbanLab-MAD integra a la ciudadanía en el proceso de identificación de hábitos y factores ambientales y sociales que pueden tener un impacto en la salud y bienestar, así como en la búsqueda de soluciones, a través de tres formas de participación: las rutas escolares saludables, una encuesta y una campaña con sensores portátiles.

Las rutas escolares saludables tienen como objetivo reducir la exposición a los contaminantes ambientales del alumnado de educación primaria durante sus desplazamientos al colegio y la estancia en los mismos.

Conociendo los hábitos de movilidad de los estudiantes y los niveles de NO2 en las escuelas y sus entornos, obtenidos mediante campañas de muestreo con sensores pasivos, se definen y acuerdan con los actores implicados medidas que promuevan cambios en los itinerarios habituales y la adopción de hábitos saludables.

Asimismo, más de 400 escolares han participado en diferentes seminarios y talleres formativos sobre la problemática de la contaminación atmosférica y sus efectos en la salud, y sobre pequeños cambios en el modo de vida para mejorar la salud y el bienestar.

El laboratorio urbano también pretende identificar los hábitos y factores del entorno urbano que afectan al bienestar y calidad de vida de la ciudadanía de Madrid. En concreto, a la salud física, el medio ambiente urbano, la vivienda y hábitos personales, la calidad de vida y bienestar, y la salud mental y calidad del sueño.

Para ello, ha lanzado una encuesta anónima y una campaña con sensores portátiles para evaluar la exposición a los contaminantes atmosféricos. Los sensores miden los niveles de diferentes contaminantes y parámetros asociados a la actividad física de los voluntarios a lo largo de una semana.

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