Indicadores de economía circular a escala autonómica en España

Una parte importante de los debates sobre economía circular sigue apoyándose en indicadores parciales, muy centrados en residuos, reciclaje o actuaciones sectoriales concretas, que son útiles pero insuficientes para comprender la estructura material de una economía.

Sergio Sastre Sanz. 30Abr – 2026. ENT medio ambiente y gestión. 

Indicadores de economía circular a escala autonómica en España

La economía circular ha madurado rápidamente como marco de política pública. En pocos años ha pasado a ser un pilar de la política ambiental e industrial que exige instrumentos más precisos para el diagnóstico, la priorización y el seguimiento. En ese proceso, la contabilidad de flujos materiales (CFM) ha ido ganando un lugar central. No se trata solo de una herramienta técnica, sino del marco que permite describir en términos físicos la economía de un territorio y construir a partir de ello indicadores como el consumo doméstico de materiales (CDM), la productividad material o la tasa de uso de material circular.

Su relevancia es clara. Una parte importante de los debates sobre economía circular sigue apoyándose en indicadores parciales, muy centrados en residuos, reciclaje o actuaciones sectoriales concretas. Estos indicadores son útiles, pero insuficientes para comprender la estructura material de una economía. La CFM permite ampliar el foco: cuantifica entradas y salidas físicas de materiales, hace visibles dependencias externas, identifica perfiles materiales dominantes y ayuda a interpretar la relación entre actividad económica y uso de recursos. En definitiva, aporta una lectura estructural de la economía física de los territorios.

Esta cuestión resulta especialmente importante en la escala autonómica. En España, buena parte de las competencias con incidencia directa sobre la economía circular se sitúan en las comunidades autónomas: planificación de residuos, política industrial, contratación pública, ordenación territorial o desarrollo de estrategias específicas. Sin embargo, la ambición estratégica ha avanzado más rápido que los sistemas de información. Esa brecha entre planificación y evidencia limita la capacidad para formular diagnósticos precisos, jerarquizar problemas y evaluar resultados con suficiente trazabilidad.

En el caso español, aunque el grado de implantación sigue siendo desigual, seis comunidades autónomas cuentan ya con resultados de CFM actualizados y con indicadores derivados suficientemente desarrollados como para permitir una primera comparación: Navarra, Euskadi, Cataluña, Illes Balears, Canarias y Comunidad de Madrid. Este hecho es relevante por sí mismo. Muestra que la aplicación regional de la CFM ha dejado de ser una posibilidad metodológica y se consolida como una base estadística útil para el diseño y seguimiento de políticas públicas.

Estas experiencias no responden a una única trayectoria. Cataluña y Euskadi representan los casos más consolidados, tanto por la continuidad de sus series como por la integración de los indicadores materiales en marcos de seguimiento públicos. Illes Balears y Canarias amplían el análisis hacia economías insulares, donde la CFM permite captar con especial claridad la dependencia exterior, la vulnerabilidad logística y la exposición a factores externos. Navarra muestra cómo estos indicadores pueden desarrollarse desde la propia necesidad de informar la política regional, estructurar prioridades e identificar oportunidades y cuellos de botella. La Comunidad de Madrid, por su parte, permite profundizar en la interpretación de una economía muy terciarizada, donde un menor consumo de materiales se relaciona con dependencia material y necesidades analíticas especificas

La comparación entre estas comunidades pone de manifiesto dos cuestiones. La primera es que existen perfiles materiales muy distintos, ligados a estructuras territoriales y productivas diferentes. La segunda es que también existen diferencias en la capacidad institucional para medir esos procesos. Allí donde existe una CFM, la discusión sobre economía circular puede apoyarse en una base empírica más sólida y desplazarse desde formulaciones generales hacia preguntas más concretas.

Además, el potencial de la CFM no se agota en los indicadores más habituales. Combinada con otros instrumentos analíticos, como los marcos input-output, permite avanzar hacia el cálculo de la huella material y hacia análisis sectoriales más precisos sobre cadenas de suministro, especialización productiva, dependencias externas o consumo final. Esta capacidad de articulación amplía su utilidad para la planificación pública, al conectar la lectura agregada del metabolismo económico con diagnósticos más finos sobre sectores, actividades y patrones de demanda.

En este sentido, la principal aportación de la experiencia española no es solo haber demostrado que las cuentas regionales son posibles. También ha mostrado que son útiles. La existencia de una masa crítica de comunidades con resultados comparables abre un terreno de aprendizaje valioso para el resto de las regiones y permite avanzar hacia marcos de seguimiento más robustos, mejor conectados con la escala estatal y europea.

La conclusión es clara. La economía circular necesita una infraestructura estadística acorde con su ambición política. En el ámbito autonómico, la CFM empieza a consolidarse como una de sus piezas centrales y contribuye a que la economía circular pueda pasar del plano de la intuición al de la planificación basada en evidencia.

Figura 1. Consumo doméstico de materiales de una selección de regiones españolas, 2014-2022. Fuente: Elaboración propia a partir de Idescat (Cataluña), Ibestat (Baleares), Eustat (País Vasco), INE (España) y comunicación personal en el caso de la Comunidad de Madrid , Navarra y Canarias.

Figura 2. Productividad material (a precios corrientes) de una selección de regiones españolas, 2014-2022. Fuente: Elaboración propia a partir de Idescat (Cataluña), Ibestat (Baleares), Eustat (País Vasco), INE (España) y comunicación personal en el caso de la Comunidad de Madrid , Navarra y Canarias.

Referencias y enlaces: Fuente: ENT

Comparte en tus perfiles

Facebook
Twitter
LinkedIn

Artículos Relacionados:

Cómo SOCAR transformó a una empresa líder en fertilizantes en Azerbaiyán con IA industrial.

La compañía energética nacional de Azerbaiyán se propuso digitalizar uno de sus activos industriales más estratégicos. Gracias a un liderazgo audaz, una profunda capacitación de su personal y un enfoque renovado de la digitalización y las operaciones, SOCAR Carbamide transformó su desempeño y obtuvo el reconocimiento mundial como referente digital del Foro Económico Mundial. Modernización

Seguir leyendo »

Los incendios en Europa están batiendo récords: esto es lo que nos depara el futuro.

World Economic Forum. 5 de agosto de 2026. Europa está experimentando incendios forestales sin precedentes, especialmente en Francia y España, impulsados ​​por olas de calor y el cambio climático. Datos satelitales revelan que las áreas quemadas en Francia han superado récords anteriores, mientras que España enfrenta el mayor incendio de su historia cerca de Madrid.

Seguir leyendo »

Comisión convocada por la CEPAL presenta propuestas para que América Latina y el Caribe prospere en la nueva era geopolítica

CEPAL 4 de agosto de 2026 En un informe elaborado por una comisión copresidida por los expresidentes de Chile, Michelle Bachelet, y de Colombia, Iván Duque, se plantea que la región cuenta con activos estratégicos para impulsar su desarrollo pero que esto requiere estrategias claras y gobernanza efectiva. De izquierda a derecha, Iván Duque, expresidente

Seguir leyendo »