Día: 25 de febrero de 2023

  • Cuestionan pagos por servicios ambientales en la Amazonia

    Cuestionan pagos por servicios ambientales en la Amazonia

    Inter Press Service febrero 2023

    Los pagos por servicios ambientales deberían ser un incentivo para que propietarios o usuarios de bosques o plantaciones forestales reduzcan la deforestación o incrementen actividades de conservación forestal, pero no siempre ocurre en la práctica.

    BUENOS AIRES – Para que los programas de pagos por servicios ambientales (PSA) en la Amazonia generen resultados positivos es necesario que su diseño e implementación incluya las particularidades sociales, ambientales y culturales de los grupos destinatarios del programa. Entre ellos, su mirada hacia la conservación, sus interacciones y los mecanismos que tradicionalmente adoptan para proteger el bosque.

    Los programas de PSA son mecanismos de uso extendido basados en el ofrecimiento de un pago monetario, o en especies, a aquellos propietarios o usuarios de bosques o plantaciones forestales que logren reducir la deforestación o incrementar actividades de conservación forestal.

    Dado que estos programas no solo no han demostrado ser efectivos para frenar la pérdida de bosques, sino que, en algunos casos, incluso han deteriorado los medios de subsistencia de las poblaciones locales que actúan como proveedores de esos servicios, dos investigaciones que serán publicadas en la edición de marzo de Ecological Economics analizan las características de su implementación, desde distintas perspectivas.

    Una de ellas, liderada por Ashwin Ravikumar, del Departamento de Estudios Ambientales del Amherst College en Massachusetts, en Estados Unidos, investigó la ejecución de programas de PSA en la cuenca Ampiyacu-Apayacu, un área protegida del Perú en la región de Loreto, y advierte que pueden socavar los sistemas de conservación indígena.

    Mediante entrevistas, sesiones de grupos focales y observación de cuatro comunidades de esa cuenca concluyó que los programas de PSA implementados por el Programa Nacional de Conservación de Bosques (PNCB) -iniciativa insignia del estado peruano para abordar la deforestación tropical en comunidades indígenas mediante el pago por resultados- erosionaron los sistemas locales de conservación incluyendo la minga, una tradición andino-amazónica de ayuda mutua y trabajo de subsistencia compartido.

    En contraposición, empujaron a las comunidades a adoptar relaciones del tipo empleado-empleador, crearon conflictos, dirigiendo sus sistemas de producción a la obtención de commodities, evidenciando escasos resultados.

    “Mi familia eligió (entre las opciones propuestas en el programa) la crianza de pollos, aunque no sabíamos cómo hacerlo. Nunca antes habíamos criado pollos. No quiero oír hablar de pollos nunca más; me dieron alimento para tres meses, y un poco de maíz para sembrar para alimentarlos. Después de 2,5 meses, el maíz ya no era lo suficientemente productivo, las gallinas se morían y me quedé sin nada”, dijo a los investigadores una mujer de la comunidad nativa de Boras de Brillo Nuevo, en Loreto, entrevistada en el marco de la investigación.

    Los especialistas encontraron que el programa implementado por el PNCB dañó los sistemas locales de ayuda mutua y trabajo compartido.

    De acuerdo con la investigación, miembros de la comunidad de Boras de Pucaurquillo, que no recibieron ningún proyecto, expresaron su resentimiento al ver que sus vecinos se beneficiaban, mientras que ellos sólo eran contratados varios días para ayudar a sus pares a construir gallineros, o para trabajar en una parcela forestal de árboles frutales.

    En contrapartida, destacan que los recursos de conservación deberían satisfacer las necesidades de los administradores indígenas de los bosques en sus propios términos, oponiéndose a los sistemas convencionales que a menudo fracasan debido a las profundas contradicciones entre el empoderamiento indígena y el “crecimiento verde”.

    La otra investigación apuntó a develar cuáles son las condiciones que favorecen la ejecución de proyectos de PSA, identificando las relaciones causales entre el diseño, la implementación, el contexto, el comportamiento humano, y los resultados obtenidos mediante el estudio de casos en la región.

    El trabajo afirma que los PSA en la Amazonía son exitosos cuando combinan incentivos en dinero y en especies; aumentan la conciencia ambiental a través del desarrollo de capacidades; involucran a los interesados, a través de enfoques equitativos e inclusivos; transparentan el criterio de selección que emplean; garantizan la condicionalidad (condiciones impuestas para recibir asistencia a través del seguimiento del cumplimiento de las reglas), y garantizan la entrega de los pagos.

    “Las contingencias que pueden presentarse en los programas de PSA pueden amortiguarse con la incorporación de educación ambiental y el desarrollo o fortalecimiento de herramientas, habilidades, procesos y recursos de la comunidad implicada”: Fabiana Castellarini.

    Su autor, Esteban Montero, de la Universidad de Friburgo, en Alemania, dice a SciDev.Net que en la Amazonia “las asimetrías culturales y económicas son fuertes. Por eso, hacemos un llamado por más estudios para establecer relaciones causales entre el contexto en que se implementan los proyectos, su diseño, y sus resultados”.

    Yelly Yamparli Pardo Pozo, de la Universidad de la Amazonia, en Florencia, Colombia, quien no participó de la investigación, dice a SciDev.Net que ésta “aprovecha los estudios previos para construir un debate que permite vislumbrar las mejoras que se deben implementar para lograr que figuras como los PSA se sostengan en el largo plazo y contribuyan con las metas ambientales que se tienen planeadas en la región desde lo previsto en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)”.

    Añade que “el estudio aporta a la construcción de política ambiental frente a la adaptación al cambio climático, tema subyacente y por el cual se generaron los PSA en apoyo a la conservación de bosques y su fuerte relación con servicios ecosistémicos como la regulación hídrica y la captura de carbono”.

    Para Fabiana Castellarini, del Instituto Argentino de Investigaciones de Zonas Áridas de la Universidad de Cuyo, en Mendoza, el trabajo de Montero es de utilidad no sólo en la Amazonia sino también para mejorar esquemas de PSA en otras regiones de América Latina y el Caribe.

    “Las contingencias que pueden presentarse en los programas de PSA pueden amortiguarse con la incorporación de educación ambiental y el desarrollo o fortalecimiento de herramientas, habilidades, procesos y recursos de la comunidad implicada”, comentó a SciDev.Net.

  • ¿Hasta cuándo seguirá al alza el precio de los alimentos? El papel de la cesta de la compra en la subida de la inflación

    ¿Hasta cuándo seguirá al alza el precio de los alimentos? El papel de la cesta de la compra en la subida de la inflación

    Agricultores, ganaderos, pescadores, industrias alimentarias, empresas de distribución y tiendas tradicionales han sufrido una presión importante en sus costes de producción desde principios de 2021, pero no todos han podido repercutirlo en el precio final

    Manuel Lainez Andrés Lainez Biotrends Consultoria Estratégica

    En los últimos meses nos hemos acostumbrado a ver como los boletines de noticias abren informando del incremento del coste de los alimentos, su impacto en el IPC (Índice de Precios al Consumo) y su presión sobre la inflación.

    El IPC de enero de 2023 ha mantenido la misma tendencia de meses anteriores y además, en algunos momentos, hemos escuchado acusaciones de que alguno de los eslabones de la cadena de valor agroalimentaria está generando beneficios extraordinarios.

    En este artículo queremos mostrar lo que está ocurriendo desde principios de 2021 en los mercados agrarios y agroalimentarios, y en el conjunto de la cadena de valor. Desde ese momento, y como consecuencia de un continuo aumento de los costes de la energía, asistimos a un incremento de los costes de producción, que se dispararon con la invasión rusa de Ucrania, por la alteración de los mercados internacionales de las materias primas.

    El contenido se estructura en cinco bloques: la evolución en la producción agrícola, la evolución en la producción ganadera, la evolución en la industria alimentaria, la evolución de los precios al consumidor final y algunas consideraciones finales.

    Para apoyar nuestros comentarios utilizaremos información publicada por fuentes oficiales, a ser posible españolas, tanto del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación como de Plataforma Tierra. Cuando no dispongamos de esa información acudiremos a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

    La evolución en la producción agrícola

    La producción agrícola se basa en la utilización de una gran variedad de insumos para obtener una amplia gama de productos de origen vegetal. Entre los primeros destacan los fertilizantes, los carburantes para mover tractores y otras máquinas, las semillas y los plantones, además del agua en el caso del regadío, que requiere de extracción o distribución mediante sistemas de bombeo que consumen energía.

    El peso especifico que tienen los diferentes insumos en los costes de producción de los diversos cultivos oscila según los casos. Teniendo en consideración los datos del Estudio de Costes y Rentas de las Explotaciones Agrarias ECREA (2017), los de la Red de Cultivos de 2017 (MAPA, 2019) o el monográfico de Cajamar sobre la citricultura, podemos concluir los siguientes valores medios:

    • Los fertilizantes pueden suponer entre el 24 % del coste de producción en un cereal de secano y el 20 % en un maíz de regadío o un 11 % en un frutal cítrico. A efectos de nuestros cálculos podemos estimar un valor medio del 18 % del coste de producción.
    • El agua de riego tiene un coste entre 0 en el caso del secano, 15 % en el caso de un maíz de regadío y 21 % en una plantación de frutales cítricos. Consideraremos un valor medio del 12 %. La mayor parte de ese coste es energía.
    • Las semillas y plantones representan en torno al 6 % de los costes.
    • Los productos fitosanitarios representan en torno a un 8 %.
    • Los carburantes representan un coste medio del 6 %.
    • Para la mano de obra estimaremos un valor medio del 19 %. En el resto de los costes, hasta el 100 %, se incluyen en costes fijos y otros costes.

    Según se recoge en los informes del MAPA (2023), hasta el mes de octubre del año pasado, la evolución de los precios de estos insumos ha sido creciente en los fertilizantes, que aun no han dejado de subir. La electricidad tuvo dos picos importantes en abril y agosto de 2022, habiendo bajado tras las medidas de gobierno. Los carburantes a los agricultores se han mantenido altos, pero estables, desde mayo del año pasado. Las semillas y plantones, por el contrario, no han incrementado sus precios.

    Esta evolución se muestra en la Figura 1. Tomando como base 100 a principios de 2021, en octubre del 2022 los precios de los fertilizantes se situaban en 237; los de las semillas y plantones en 103, los de los carburantes en 214 y los de la electricidad en 154.

    Si tenemos en cuenta la evolución de los costes de los fertilizantes, las semillas, el agua y la energía y los carburantes, recogidos en la Figura 1, en el mes de agosto de 2022 los agricultores estaban pagando por sus insumos un 52 % más de lo que estaban pagando a principios de 2021; en el mes de octubre ese porcentaje se habría reducido hasta un 41 %.

    En este valor no hemos considerado el incremento del Salario Mínimo Interprofesional (5,2 %) y el de otros costes de producción.

    En el mes de agosto de 2022 los agricultores estaban pagando por sus insumos un 52 % más de lo que estaban pagando a principios de 2021

    La consecuencia de ese aumento de los costes es el incremento de los precios de los productos finales, tal y como mostramos en la Figura 2 para los cereales.

    En la figura podemos comprobar cómo los precios alcanzaron máximos en la primavera de 2022 y a partir de ese momento bajaron, aunque se mantienen elevados. No obstante, en el pico de los precios de los cereales influyen, además, la oferta y demanda en los mercados internacionales, condicionada por la distorsión provocada por la rotura de los canales de comercialización en torno a los países implicados en la invasión de Ucrania.

    Figura 2. La evolución de los precios de los cereales en España en las últimas campañas

    Fuente: MAPA (2023).

    Además del coste de los insumos, hay otros elementos importantes a tener en consideración a la hora de determinar los precios de los productos agrícolas.

    Se trata de los efectos de las condiciones meteorológicas o de la presencia de plagas y enfermedades en una determinada campaña. Esto ha ocurrido en los cereales, con una reducción de las exportaciones de los principales productores, como Canadá, por las condiciones climáticas. Otro ejemplo a considerar el del del aceite de oliva.

    La campaña de producción de aceite de oliva 2022-2023 va a ser una de las peores de los últimos años. El año pasado ha sido uno de los más secos de los últimos periodos registrados. Además, ha coincidido con temperaturas elevadas por encima de la media, especialmente durante los periodos de floración.

    Esta situación generalizada ha sido especialmente extrema en las zonas de producción tradicional. La consecuencia es una reducción de la oferta de aceite, que se traslada a los precios debido a que la demanda se mantiene. La consecuencia es la evolución de los precios que se muestran en la Figura 3.

    La evolución en la producción ganadera

    La producción ganadera también incorpora una gran diversidad de modelos de producción, con un mayor o menor confinamiento de los animales y con diferentes sistemas de manejo de la alimentación.

    En cualquier caso, los principales insumos en una granja son las materias primas utilizadas para la alimentación animal, los costes de la mano de obra y otros costes operativos, que incluyen desde los animales de reposición al consumo energético o los servicios y productos sanitarios, así como la amortización de equipos e instalaciones.

    Para hacer una estimación de lo que cada uno de estos capítulos representan sobre los costes de producción hemos acudido a la Red Nacional de Granjas Típicas (RENGRATI) del MAPA, en el que podemos observar los costes del porcino, el vacuno de leche, el vacuno de carne y el ovino.

    • El capítulo más significativo es el del coste de la alimentación, ya sea en forma de piensos o de forrajes, con valores que oscilan entre el 50 y el 66 % del total de los costes, en producciones más y menos extensivas. Asumiremos un valor medio del 61 %.
    • El conjunto de los costes operativos representa entre el 13 y el 25 %, con valores más elevados en producciones extensivas. Asumiremos un valor medio de 18 % y que un tercio de ellos son energía.
    • La mano de obra supone entre el 20 % y el 7 % según consideremos explotaciones más o menos extensivas. Asumiremos un valor medio de 11 %.

    Los datos del MAPA nos indican que los piensos para el ganado habían subido, desde el mes de enero de 2021 hasta el mes de abril de 2022, un 45 %, y ese nivel se mantuvo hasta octubre de 2022.

    Al igual que ocurría en la producción agrícola, los precios de la electricidad y los combustibles se incrementaron de forma significativa en todo este periodo, tal y como mostramos en la Figura 4. En la figura se muestra la evolución a partir de una base 100 en enero de 2021.

    Si consideramos el incremento de los piensos, los carburantes y fertilizantes, así como los costes de personal, podemos estimar que en las explotaciones ganaderas, en general, hemos asistido a un incremento medio de los costes en torno al 40 %.

    La consecuencia es un incremento de los precios de los productos que venden los ganaderos. Para mostrar la evolución de los precios de los productos ganaderos seleccionaremos el porcino blanco y la leche.

    En la Figura 5 podemos comprobar que los precios de los animales vivos con destino a matadero se empezaron a incrementar en abril de 2022 y se han mantenido altos durante el segundo semestre del año pasado, iniciando este año con un nuevo incremento.

     La producción de leche en España se ha visto sometida a dos circunstancias importantes, que complementan el coste de los insumos. La primera es la sequía del año pasado que se traduce en una menor disponibilidad de pastos y forrajes, con lo que el ganadero debe adquirir piensos. La segunda es la reducción de los márgenes económicos para la explotaciones.

    Ante esta coyuntura, los ganaderos decidieron sacrificar hembras y llevarlas la matadero. Los altos precios de la carne han permitido a muchos productores mantener la viabilidad de su actividad.

    Pero, a la vez, el censo global de vacas ha caído un 2,6 % en un año. La reducción de la oferta ha obligado a subir los precios a lo largo de todo el año 2022, tal y como se muestra en la Figura 6.

    Figura 6. Evolución del precio de la leche de vaca en España en 2022 comparada con otras campañas

    Fuente: MAPA (2023).

    La evolución en la industria alimentaria

    La industria alimentaria es muy diversa. En todos los casos partimos de productos vegetales, animales o pesqueros, que se confeccionan, preparan o transforman para adecuarlos a un proceso de distribución y a las demandas de los consumidores.

    Sin embargo, no son comparables los procesos de una empresa de confección de frutas y hortalizas, con los de una sala de despiece cárnica, de una central lechera o de una empresa de elaboración de conservas vegetales o de pescado.

    Para analizar la evolución de los costes de producción de la industria alimentaria es necesario identificar las principales partidas, que dependen de la tipología de empresas.

    En general podemos considerar que las principales partidas de costes son las materias primas vegetales, animales o de la pesca, los materiales de envases y embalajes, el personal, los costes de estructura y los costes ligados a la energía y la logística. Veamos cada uno de los grupos:

    • El peso de las materias primas alimentarias es variable dependiendo de la especialización, de los ingredientes de sus productos finales y del grado de procesado al que se someten los alimentos. Podemos estimar que puede oscilar entre un 20 y un 50 % del coste total, y consideraremos un valor medio del 35 % a efectos de este análisis.
    • Las materias primas auxiliares dependen de los formatos en los que se presentan los productos finales, pero supondremos que se sitúan entre un 15 y un 40 % del coste total, y consideraremos una valor medio del 26 %.
    • El coste de personal varia entre las actividades más artesanales y las más tecnificadas, además del propio subsector. Podríamos estimar valores entre el 15 % y el 35 % de los costes, pero consideraremos un 25 %.
    • Los costes de estructura se podrían mover entre el 10 y el 18 %. De ellos, los costes energéticos y logísticos pueden situarse en torno a la mitad, por lo que estimaremos un 7 %.

    Las materias primas que utiliza la industria alimentaria son las que producen los agricultores y los ganaderos. Por tanto, sus costes han evolucionado en los dos últimos años con la dinámica que lo han hecho los precios percibidos por los productos, que ya hemos comentado en los dos apartados anteriores.

    Las industrias se abastecen de materias primas en el mercado español. Sin embargo, en algunos productos como los aceites vegetales diferentes al de oliva, como el de girasol o de colza, la soja, algunos cereales o parte del azúcar, acceden a los mercados internacionales.

    Estos se han visto sometidos a las mismas circunstancias ya comentadas para el mercado español: la presión de los costes de los cereales, la tensión generada en los mercados por la guerra en Ucrania y la influencia del cambio climático (sequía y elevadas temperaturas) en determinados países productores.

    Para conocer la evolución de los mercados internacionales de las materias primas hemos acudido a la FAO, que registra mensualmente la evolución de diferentes grupos de productos de manera agregada.

    En la Figura 7 presentamos lo que ha ocurrido desde principios de 2021 con los precios de los cereales, los aceites y el azúcar, calculado en porcentajes de incremento. Comprobamos que, al igual que ocurría en el caso español, durante todo el año 2021 hasta el estallido de la guerra se observaba un aumento continuado.

    Los aceites experimentaron un pico de precios, que alcanzó el 78,3 %; los cereales lo alcanzaron en mayo y junio de 2022, con valores de 36,4 %. El azúcar ha estado oscilando cerca del 30 % desde mitad de 2021.

    En enero de 2023 todos los precios han caído hasta niveles de 1,5 %, 18,5 % y 23,6 %, respectivamente.

    Las materias primas auxiliares incluyen plásticos, vidrio, papel y cartón, etc. Nos centraremos en los primeros.

    No hemos podido acceder a fuentes oficiales europeas para conseguir información de las evolución del mercado europeo. Por eso hemos acudido al mercado estadounidense, en el que los precios de los plásticos a la producción han venido subiendo desde principios de 2021 hasta junio de 2022, momento en el que se alcanzó un porcentaje del 32 %. A partir de ese momento ha caído hasta un 15 % sobre el nivel inicial.

    La dinámica la podemos comprobar en la Figura 8. En estos datos no hemos incluido el impuesto especial al plástico, de 45 euro/t que se aplica en España desde el 1 de enero de 2023.

    Figura 8. Evolución de los precios de los plásticos desde principios de 2021

    Fuente: elaborado por Fred Economic Data a partir de US Bureau of Labor Statistics (2023).

    Para valorar los precios de los combustibles y de la electricidad utilizaremos los mismos datos considerados para la producción primaria.

    La industria alimentaria estaba afrontando un incremento de sus costes de producción en torno al 30 % a mediados de 2022. En la actualidad ese incremento se situaría en torno al 20 %

    Con toda la información recogida en los apartados anteriores podemos realizar una estimación de la evolución de los costes de producción de la industria alimentaria. De esta manera, podemos concluir que la industria, a mediados de 2022, estaba afrontando un incremento de sus costes de producción en torno al 30 %. En la actualidad ese incremento se situaría en torno al 20 %. Se trata de datos estimados medios, ya que en determinadas actividades estas cifras podrían variar considerablemente.

    La evolución de los precios al consumidor final

    Cuando observamos cómo se ha producido el incremento de los costes de producción, tanto en producción agrícola como en producción ganadera, reflejado en las Figuras 1 y 2, comprenderemos que las cifras que hemos indicado son acumulativas; es decir, que el proceso de incremento de los costes de producción ha sido progresivo, hasta llegar a un pico entre abril y junio de 2022.

    A partir de ese momento, los costes tienden a bajar en casi todos los elementos del coste. No obstante, la energía y los carburantes muestran una dinámica más particular, a pesar de las medidas adoptadas tanto en España como en el conjunto de la UE.

    Mientras tanto, los precios al consumidor final siguen subiendo, tal y como nos muestran los datos del IPC actualizados hasta enero de 2023, que presentamos en la Figura 9. Los precios que estamos pagando por los alimentos desde principios de 2021 se han incrementado en un 19,8 %.

    Si comparamos esta gráfica con todas las anteriores que hemos mostrado para la evolución de los costes de producción en la agricultura, la ganadería y la industria podemos sacar varias conclusiones preliminares:

    • Durante todo el año 2021 y primeros meses de 2022 todos los agentes de la cadena de valor estaban sufriendo un incremento de costes muy importante, que no se estaba trasladando a los consumidores.

    Sin embargo, el incremento de los precios al consumidor desde principios de 2021 hasta el mes de marzo de 2022 supone 6 puntos porcentuales sobre la situación de partida. En otras palabras, agricultores, ganaderos e industriales estaban soportando en sus propias cuentas de resultados la presión sobre sus costes, sin repercutirlo en los productos puestos en el mercado.

    • En los meses de marzo a mayo el incremento del precio de los alimentos al consumidor es de un 5,6 %. Hasta ese momento muchos de los insumos de la agricultura, la ganadería o la industria habían subido de forma considerable. Por tanto, esos incrementos de los precios de los alimentos en ese periodo no recogían todavía las consecuencias de la guerra sino que eran el resultado de los costes de la energía.
    • Las consecuencias de la guerra se han ido incorporando poco a poco, después de abril. Esas consecuencias van a ir desapareciendo poco a poco, pero quien presiona a los precios sigue siendo el coste de la energía. Como consecuencia de lo anterior, no podemos esperar el retorno de los precios de los alimentos a los niveles previos al inicio de la guerra de Ucrania.

    El INE nos permite acceder a información sobre la evolución del IPC anual de diferentes grupos de alimentos. En la Figura 10 agrupamos las diferentes subclases de alimentos de acuerdo con el porcentaje de variación del IPC del último año.

    Hay un grupo de alimentos, entre los que se incluyen las frutas frescas, frutos secos, pescado fresco o carne de ovino en los que los costes están muy por debajo del incremento que han soportado en sus costes de producción a lo largo del periodo analizado

    En el segundo grupo de productos encontramos las legumbres y hortalizas. En el primer caso los requerimientos de fertilizantes nitrogenados son inferiores a otros cultivos. En el segundo, parte de las inversiones en sus procesos productivos se realizaron en 2021, con costes inferiores.

    Sin embargo, los derivados de los cereales y la panadería, que también están en este grupo siguiente, no han seguido la dinámica que se esperaría a la vista de la evolución del mercado mundial de cereales, que ha mantenido los precios elevados durante todo el año.

    En el grupo con incrementos entre el 12,5 y el 15% nos encontramos con las carnes. Anteriormente hemos indicado que sólo por el aumento de precios de los piensos los ganaderos han aumentado sus costes en un 24% hasta octubre de 2022, lo que indica que, al menos teóricamente, todavía no han podido trasladar a los precios finales el incremento de sus costes de producción.

    El grupo de productos que han incrementado sus precios entre el 15 y el 17,5 % son todos productos procesados que deben acumular los incrementos de los costes en toda su cadena de valor, tanto la sufrida por los productores como por los industriales.

    En el siguiente grupo de productos encontramos productos que están muy ligados a los precios internacionales, que a su vez están asociados a las condiciones climáticas, plagas y relación oferta demanda, como es el caso del arroz o la miel.

    Los tubérculos están muy condicionados por la oferta en España, que se redujo en la pasada campaña, así como por las importaciones de varios países, especialmente Francia.

    El grupo de productos con incrementos de precios ente el 20 y el 25 % incluye los quesos, que mencionaremos a continuación, y diferentes conservas. Estas ultimas requieren de un procesado en la industria y han tenido que hacer frente al incremento en los costes de las materias primas auxiliares.

    Los lácteos son un grupo de productos cuyos precios han subido sustancialmente. Se trata de una cadena de valor sometida al escrutinio de las administraciones y organizaciones agrarias. Hemos visto que la leche de vaca hay aumentado de precio en origen, al ganadero, un 55 % a lo largo de todo el año 2022.

    Este aumento ha sido progresivo y, con seguridad, ha tenido que ver con el número de granjas que han cerrado y la reducción del censo de vacas que ya hemos comentado. Por tanto, la cadena de valor no hace sino trasladar hacia el consumidor el coste de producción real.

    El caso del aceite de oliva ya lo hemos comentado, por ser un alimento cuya oferta ha caído por las condiciones climáticas, manteniéndose la demanda, lo que conduce a un aumento de los precios. Por último el azúcar en el mercado español recoge los cambios en los precios mundiales que se han producido desde 2020.

    Las perspectivas de evolución de los precios de los alimentos

    Los precios han subido en los últimos dos años por tres motivos fundamentales: el incremento de los costes de la energía y de los combustibles, que empezó a presionar sobre los costes desde principios de 2021; la invasión de Ucrania por Rusia, y las decisiones geopolíticas derivadas, que desestabilizaron los mercados de las materias primas (aceites, cereales, fertilizantes, etc.) y de la energía; además los efectos del cambio climático sobre las cosechas en los principales países productores del mundo de cada una de las materias primas.

    En los últimos meses parece que los mercados de las materias primas se están adaptando a las circunstancias asociadas al conflicto, y se han reorganizado las cadenas de abastecimiento. Como consecuencia, parece que tenemos una tendencia a la caída de los precios a nivel internacional (FAO, 2023). La consecuencia es que los precios podrían tender a una estabilidad.

    Los precios de la energía, que son la base para la producción de fertilizantes inorgánicos y que intervienen en los costes generales de toda la cadena de valor, se prevén mantener en los niveles actuales.

    Como señalaba la Agencia Internacional de la Energía en su informe de noviembre de 2022, sigue habiendo grandes incertidumbres sobre cómo evolucionará esta crisis energética y durante cuánto tiempo se mantendrán elevados los precios de los combustibles fósiles.

    Parece evidente que la presión sobre los costes, asociada a la energía, que vivimos durante todo el año 2021 e inicios del 2022 va a continuar, por lo que este factor no contribuirá a una caída de los precios de los alimentos. En el momento que esta presión disminuya, asistiremos a una caída de los precios.

    El tercer factor, las condiciones agroclimáticas, siguen ahí y se van a mantener como en el pasado. Parece claro que el cambio climático comporta eventos climáticos extremos (sequías, lluvias torrenciales y periodos largos de altas temperaturas), que afectan significativamente a las zonas templadas del globo. 

    Por ejemplo, cuando la UE hace sus previsiones ya recoge la realidad de que la sequía en Argentina va a reducir la oferta de trigo, cebada y maíz (EU, 2023). Son situaciones que, al igual que las plagas y enfermedades, pueden hacer acto de presencia en cualquier momento y desequilibrar la oferta y la demanda, impactando en los precios.

    No obstante, como señala el ‘Board Agricultura y Horticultura’ del Reino Unido (AHDB, 2023), en su informe de los cereales de febrero de 2023, IGD predice que la inflación de los alimentos alcanzará su punto máximo a principios de 2023 y luego se desacelerará en los 12 meses siguientes.

    Conclusión

    Los alimentos que llegan a nuestras mesas son fruto del trabajo de una larga cadena de valor en la que intervienen agricultores, ganaderos, pescadores, industrias alimentarias, empresas de distribución y tiendas tradicionales. Todos los eslabones de la cadena han sufrido una presión importante en sus costes de producción desde principios de 2021, que varía en función de su especialización.

    Una parte de esos costes han sido trasladados a los precios de los alimentos, aunque todavía queda algún sector que no lo ha hecho por completo. No obstante, parece que la tendencia es a la estabilización de los precios, condicionada, por supuesto, a la evolución de los costes de la energía, las relaciones geopolíticas mundiales y el impacto del cambio climático y de las plagas y enfermedades.

    Las decisiones políticas para intervenir en el mercado alimentario requieren de un análisis profundo de cada una de las cadenas de valor, valorando el impacto en todos los eslabones y el contexto internacional.

    Principales fuentes consultadas

    • Banco Mundial (2023)
    • FAO (2023)
    • MAPA (2023) 
    • Plataforma Tierra (2023): Sección Mercados – Aceite de oliva
    • INE (2023): INEbase / Nivel y condiciones de vida (IPC) / Índices de precios de consumo y vivienda /Índice de precios de consumo / Últimos datos
    • EU (2023)
    • AHDB (2023)
  • Testimonios que inspiran: Mujeres Líderes en STEM Webinar

    Testimonios que inspiran: Mujeres Líderes en STEM Webinar

    Fecha: Martes 28 de febrero 2023

    Horario: 12:00 PM (Centro de México), duración 1 hora

    Evento gratuito – Transmisión en la página de Facebook, YouTube y LinkedIn en el Observatorio del Instituto para el Futuro de la Educación

    Expositoras:

    Renetta Garrison – Universidad de California

    María Guzmán – Universidad Nacional de Colombia

    Libis del Carmen Valdez – Fundación Universitaria Antonio de Arévalo

    Adriana Vargas – Tecnológico de Monterrey

    Rubby Casallas Gutierrez – Universidad de los Andes

    APÚNTATE GRATIS AQUÍ

    A través del Webinar conocerás la experiencia y trayectoria de mujeres que han desarrollado su liderazgo en áreas de poca presencia femenina y especialmente en puestos directivos en Escuelas de Ingeniería y Ciencias en América. Constancia, perseverancia, esfuerzo y otras cualidades, escucharás a través de estas historias inspiradoras de Decanas de Escuelas de Ingeniería y Ciencias.

    En este webinar se desarrolla en el marco del 11 de febrero, Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia, así como del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer 2023, con el tema establecido por ONU Mujeres «Por un mundo digital inclusivo: Innovación y tecnología para la igualdad de género».

  • El cambio climático agrava la escasez de agua en Argentina, Uruguay y Chile

    El cambio climático agrava la escasez de agua en Argentina, Uruguay y Chile

    Cultivo de sorgo en Uruguay (Foto: FAO/Sandro Cespoli).

    Argentina, Uruguay y Chile atraviesan una sequía extrema y altas temperaturas, provocando pérdidas de cosechas y poniendo en riesgo la seguridad alimentaria, el acceso al agua, la salud de las personas y también los ecosistemas.

    Científicos de Argentina, Colombia, Francia, los Estados Unidos, los Países Bajos y el Reino Unido han colaborado para evaluar en qué medida el cambio climático inducido por el ser humano ha alterado la probabilidad y la intensidad de las escasas precipitaciones que han provocado la sequía, centrándose en los tres meses especialmente graves, de octubre a diciembre de 2022.

    El análisis de la Atribución Meteorológica Mundial ha concluido que el cambio climático no es el principal impulsor de la reducción de las precipitaciones. Sin embargo, ha demostrado que el cambio climático ha producido un aumento de las temperaturas en la región, lo que probablemente ha reducido la disponibilidad de agua y empeorado los impactos de la sequía.

    El alto impacto de la sequía en la agricultura y la actividad económica pone de manifiesto la necesidad de reducir la vulnerabilidad ante la falta de precipitaciones, tomar medidas que mejoren la gestión del agua y la anticipación de la sequía mediante previsiones estacionales y establecer mecanismos de seguro para ayudar a los agricultores a hacer frente a estos fenómenos y mejorar la resiliencia.

    Impacto económico

    Argentina, a pesar de ser uno de los principales exportadores de trigo del mundo, prevé que las exportaciones agrícolas para 2023 caigan un 28% en comparación con los niveles de 2022. Según informes de la Atribución Meteorológica Mundial, la sanidad de los cultivos en Argentina es la peor de los últimos 40 años, con graves repercusiones previstas en las cosechas de trigo y soja. Entre enero de 2022 y enero de 2023, los ingresos por exportación de cereales y oleaginosas de Argentina ya han disminuido en un 61%.

    Uruguay, con un 60% de su territorio afectado por la sequía extrema, declaró la emergencia agrícola en octubre de 2022. Más de 75.000 personas sufren la falta de acceso al agua potable y el acceso al agua para los cultivos y el ganado también es limitado.

    Por su parte, Chile atraviesa la sequía más larga de la región en al menos mil años, según el último informe de la Organización Meteorológica Mundial sobre el estado del clima en América Latina. Tras 13 años de escasas precipitaciones, la situación agrava la tendencia a la desecación y sitúa al país a la cabeza de la crisis hídrica de la zona.

    Temperaturas extremas

    La región también sufre olas de calor intensas, cuya frecuencia y duración han aumentado por el cambio climático. En el estudio reciente realizado en la zona, los científicos de la Atribución Meteorológica Mundial han descubierto que el cambio climático inducido por el ser humano ha provocado que las temperaturas extremas en diciembre de 2022 fueran unas 60 veces más probables.

    Según el Servicio Meteorológico Nacional de Argentina, los meses de noviembre a enero han sido los más calurosos de la historia y ya se está registrando la octava ola de calor de la temporada. Esto ha provocado incendios devastadores en el centro de Argentina, y también en Chile, derritiendo los glaciares andinosperjudicando la calidad del aire y enviando columnas de humo a través del Pacífico.

    Los glaciares de Chile y Argentina han retrocedido considerablemente en las últimas dos décadas (OMM)

    Tres años consecutivos de La Niña

    Un factor probablemente importante en la escasez de precipitaciones es que América del Sur está experimentando actualmente los efectos de un tercer año consecutivo de La Niña, un fenómeno natural con gran influencia en los patrones climáticos de diversas partes del mundo y que causa una mayor probabilidad de menores precipitaciones en muchas partes de esta región.

    La Organización Meteorológica Mundial publicará su próxima actualización sobre los fenómenos de El Niño y La Niña y el clima estacional mundial a finales de febrero.

  • Latinoamérica: un laboratorio biotecnológico y campeón mundial en transgénicos y edición genética

    Latinoamérica: un laboratorio biotecnológico y campeón mundial en transgénicos y edición genética

    Daniel Norero, bioemprendedor y Fellow de la Alliance for Science del Boyce Thompson Institute (BTI). Publicado: 10 de febrero de 2023 Fuente:Chilebio

    trigo transgénico Latinoamérica: un laboratorio biotecnológico y campeón mundial en transgénicos y edición genética. La consolidación de «transgénicos locales para problemas locales» (con un rol importante de las instituciones públicas y estatales) y el avance en bloque de varios países para dar «luz verde» a los nuevos cultivos mejorados con edición del genoma, constituyen la parte central de los hitos regionales

    Desde que comenzó la liberación comercial de cultivos transgénicos a mediados de la década de 1990, Latinoamérica ha sido una región clave en el sector. Aparte de su protagonismo en el fútbol mundial, Brasil y Argentina siguen consolidando su posición como segundo y tercer productor mundial detransgénicos, respectivamente. Paraguay, Uruguay y Bolivia son importantes productores de soja transgénica, y Chile mantiene su posición como principal semillero de contraestación de cultivos transgénicis en el hemisferio sur.

    Siete países de la región, que incluyen a Argentina, Chile, Brasil, Paraguay, Colombia, Honduras y Guatemala, también lideran el avance de normativas que permiten la liberación comercial de cultivos editados genéticamente (al diferenciarlos de los cultivos transgénicos). Es probable que Uruguay se sume pronto.

    A pesar de los retrasos causados por la pandemia de la Covid-19, y la amenaza internacional al suministro de alimentos causada por la guerra entre Rusia y Ucrania, la investigación y liberación de OGMs y cultivos editados genéticamente en América Latina continuó de manera constante.

    Estos son los principales hitos en la región durante 2022:

    Argentina y el primer trigo transgénico del mundo

    No sólo se coronaron campeones en la Copa Mundial de la FIFA en Qatar, sino que Argentina también ganó la compleja carrera por introducir en el mercado el primer trigo transgénico, tras los intentos fallidos anteriores en Estados Unidos.

    El trigo transgénico HB4, tolerante sequía, llegó finalmente a los campos argentinos después de que Brasil aprobara la importación de harina HB4 a finales de 2021. Este era el requisito cuando Argentina aprobó condicionalmente el trigo HB4 en 2020.

    Si bien este desarrollo -nacido en el sector público argentino y llevado al mercado por una empresa local, Bioceres- parecía tener vía libre tras la aprobación brasileña, no fue fácil ya que algunas uniones de exportadores y productores se quejaron por una posible pérdida de mercados.

    Ante estas preocupaciones, Bioceres explicó que ha controlado las políticas de venta y las normas de trazabilidad y bioseguridad, con sus primeros 250 clientes produciendo HB4 en el campo.

    Por otro lado, el escenario internacional jugó a favor del trigo HB4 con aprobaciones de consumo/importación de Colombia, Estados Unidos, Nigeria, Australia y Nueva Zelanda.

    Según el CEO de Bioceres, esperan obtener la aprobación comercial en Australia y Nueva Zelanda este año.

    La soja HB4, también de Bioceres, obtuvo la aprobación comercial en China -el principal importador mundial de soja-, país que se sumó a Estados Unidos, Brasil, Paraguay y Canadá que ya habían aprobado este cultivo transgénico.

    Otro cultivo que sigue avanzando en la patria de Lionel Messi es una papa editada genéticamente por un equipo de investigadores del sector público del INTA y el CONICET. Posee un rasgo que evita el pardeamiento/oxidación y la pérdida de alimentos asociada al descarte de esta condición.

    Esta papa transgénica ya se encuentra en su segundo ensayo a campo, tal como lo solicitó el INASE, e ingresará al registro varietal luego de completar tercer ensayo a campo.

    La Dra. Cecilia Décima, una de las investigadoras líderes de este proyecto, menciona un dato notable que corresponde al tiempo de llegada al mercado: unos cinco años desde su inicio en el laboratorio gracias a CRISPR. Cinco años es menos de la mitad del tiempo que se tardaría con el mejoramiento convencional.

    A nivel privado, GDM desarrolló una variedad de soja editada tolerante a la sequía, que logró un hito histórico al recibir «luz verde» para su uso comercial en Argentina y Brasil en 2022.

    La misma empresa desarrolló una soja editada baja en ciertos tipos de azúcares indigestos para el ser humano y los animales monogástricos. Esta soja también recibió «luz verde» en enero de 2023.

    A nivel de startups, destaca el escalamiento internacional logrado por la startup argentina Bioheuris, que se enfocó en el control de malezas desarrollando una plataforma tecnológica con edición génica CRISPR para el rasgo de tolerancia a herbicidas.

    Trabajan en varios cultivos extensivos como soja, maíz, arroz, algodón, alfalfa, sorgo, maní y girasol.

    En 2022, fue destacada por StartUs Insights entre las cinco mejores startups agro-tech del mundo, y además, tras cerrar una ronda de inversión de Serie A por 4 millones de dólares, trasladaron sus laboratorios a Estados Unidos.

    Brasil está en la vanguardia de los avances locales

    El gigante amazónico, segundo después de Estados Unidos en hectáreas de cultivos transgénicos, hizo historia en 2021 al liberar un poroto carioca transgénico resistente al virus del mosaico dorado que puede destruir los campos y no tiene métodos de control convencionales. (léase más sobre esta historia aquí),  https://www.chilebio.cl/2021/08/31/la-historia-detras-del-poroto-transgenico-100-publico-que-llega-a-los-platos-brasilenos/

    Este desarrollo, codirigido por el científico Francisco Aragão de la institución estatal EMBRAPA, está enfocado en los pequeños agricultores brasileños y fue bien recibido por los consumidores.

    En el contexto de la escasez y la subida de precios del trigo y otros cereales debido a la guerra entre Rusia y Ucrania, EMBRAPA también empezó a realizar ensayos de campo para probar el rendimiento agronómico del trigo HB4.

    Según encuestas públicas, el consumidor brasileño -ya acostumbrado al sistema local de etiquetado de OGM- mostró un alto índice de aceptación (71%) del consumo de trigo HB4.

    Otro cultivo que registró avances positivos es la caña de azúcar transgénica desarrollada por una empresa brasileña, el Centro de Investigación de la Caña de Azúcar (CTC), con el rasgo de resistencia a la plaga del barrenador de la caña.

    En 2022, se informó de que los agricultores brasileños casi duplicaron la superficie dedicada a esta caña de azúcar transgénica.

    Cuando se trata de edición genética, Brasil no se queda atrás. La Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad (CTNBio) desreguló dos cultivos de EMBRAPA: Cana Flex I y Cana Flex II, que son variedades editadas -libres de transgenes- que presentan mayor digestibilidad de la pared celular y mayor concentración de sacarosa en los tejidos vegetales, respectivamente.

    También se desreguló una soja editada genéticamente en la que se silenció un factor antinutricional, lo que facilita su digestión en humanos y animales.

    EMBRAPA cuenta con una amplio portafolio de cultivos -como soja, maíz y trigo- que están siendo mejorados con CRISPR, destacando los rasgos de eliminación de compuestos antinutricionales, mejor calidad del aceite y tolerancia a la sequía.

    Chile: De semillero mundial de transgénicos a la innovación con CRISPR

    Enclaustrado entre barreras geográficas que le permiten contar con condiciones fitosanitarias y climáticas ideales para la producción de semillas, Chile se ha consolidado entre los cinco principales exportadores mundiales de semillas, y el principal productor de semillas transgénicas del hemisferio sur.

    También se ha especializado como proveedor de servicios de investigación y desarrollo en cultivos transgénicos. Casi todos los cultivos transgénicos comerciales del mundo se estudiaron en algún momento en ensayos de campo en Chile.

    El país vive en una eterna contradicción regulatoria, ya que permite hacer casi todo con transgénicos. Esto incluye la multiplicación de semillas para la exportación, los ensayos de campo, la investigación y el desarrollo, y la importación de granos y alimentos transgénicos.

    Sin embargo, aún mantiene «vacíos legales» que no permiten el uso comercial por parte de los agricultores locales, situación que continuará tras el pronunciamiento del Ministro de Agricultura de que el nuevo gobierno no avanzará con OGMs.

    Esto significa que, lamentablemente, desarrollos destacados como un maíz altamente tolerante a la sequía, o portainjertos de cítricos que crecen en suelos desérticos y salinos -desarrollados por universidades chilenas- no llegarán al campo para ayudar a los agricultores a enfrentar los severos desafíos climáticos y de sequía.

    La situación de los cultivos editados genéticamente es diferente y vive un momento fructífero facilitado tras ser el segundo país del mundo -después de Argentina- en establecer durante 2017 una normativa (un proceso rápido de consulta al SAG) que permite la liberación a campo de cultivos editados que no llevan el transgén en el producto final.

    Una de las iniciativas más destacadas es el Proyecto PASSA, llevado a cabo por la Universidad de Chile, la Universidad Arturo Prat y la institución estatal INIA, que está desarrollando portainjertos de kiwi y tomate que crecen en suelos salinos con poca agua.

    El proyecto experimentó ciertos retrasos debido a la pandemia.

    Pero la Dra. Claudia Stange, directora del proyecto, dijo que están en la fase de cultivo in vitro y que la edición genética fue exitosa en ambos casos.

    Claudia StangeLa Dra. Stange también está dirigiendo el desarrollo de una «manzana dorada«, rica en betacaroteno y que no se oxida al cortarla gracias a la edición con CRISPR; desarrollo ejecutado en la Universidad de Chile en colaboración con el Consorcio Biofrutales.

    Dijo que han seleccionado plantas transgénicas sin transgenes y ya las han injertado, y que se llevarán al campo este año.

    Debido a la importancia de la industria frutícola de exportación de Chile, y a la búsqueda de nuevas variedades y genética nacional para enfrentar los desafíos climáticos y de postcosecha, otros proyectos en esta área incluyen la reciente patente «Todo Uva» otorgada al INIA y al Consorcio Biofrutales.

    El proyecto generará líneas editadas genéticamente de uva de mesa, y posiblemente de otras especies frutales relacionadas.

    La conocida Viña Concha y Toro también está trabajando con el INIA en una plataforma de expansión celular como primer paso para desarrollar clones editados genéticamente de variedades de uva seleccionadas.

    En el sur del país, la startup Neocrop Technologies desarrolló una plataforma de mejoramiento en tiempo récord, aplicando CRISPR y otras tecnologías de precisión, que busca reducir el registro/liberación de nuevas variedades de 10 a 12 años a sólo 4 o 5 años.

    Esta plataforma les hizo ganadores en una categoría de los Premios Nacionales de Innovación (Avonni) del Ministerio de Ciencia y Tecnología de Chile en 2022.

    En asociación con una empresa semillera chilena (Campex Baer) y otra argentina (Buck Semillas), están desarrollando un trigo comercial con 10 veces más fibra, cultivo que avanzaría a ensaos de campo este año.

    Trigo transformado con CRISPR para aumentar el contenido de fibra, creciendo en cámaras de speed breeding. La startup cosecha este cultivo cada dos meses en este sistema, obteniendo seis generaciones en un año. [Imagen: Cortesía de Neocrop Technologies]

    Consultado sobre las evaluaciones de cultivos editados, el director ejecutivo de ChileBio, Dr. Miguel Ángel Sánchez, dijo que «Chile es el país de Latinoamérica con mayor número de evaluaciones positivas para la liberación a campo de plantas editadas genéticamente.»

    Afirmó que hasta noviembre de 2022, «Chile autorizó 17 productos editados, Argentina 14 productos editados y Brasil 5 productos editados».

    El Dr. Sánchez agregó que en el caso chileno, los productos aprobados incluyen canola, soja, camelina, maíz y tabaco, y los rasgos mejorados son diversos: mejor rendimiento, composición del aceite más saludable, calidad, hábito de crecimiento y resistencia a enfermedades.

    Cuba: Rompiendo la narrativa de las multinacionales

    Uno de los mitos que aún se reciclan sobre los transgénicos es que esta tecnología está «monopolizada por grandes empresas» de «países capitalistas».

    La experiencia cubana destruye elegantemente esta retórica (para mayor información revisar este reportaje).

    Aunque la isla lleva décadas bajo un régimen socialista represivo, Cuba ha visto en la biotecnología una importante herramienta de desarrollo para sus agricultores y su seguridad alimentaria.

    En los años ochenta, Fidel Castro empezó a gestionar un polo biotecnológico en la isla, liderado por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de La Habana (CIGB) en el caso de la investigación vegetal y animal.

    Durante la década pasada, comenzó a escalar cosechas piloto cada vez más grandes de maíz Bt y soja RR del CIGB y en 2021 se creó la Comisión Nacional para el Uso de OGMs.

    Todo ello se llevó a cabo para facilitar al pequeño agricultor cubano la adopción conjunta de la agroecología y los cultivos transgénicos, y también para reducir los enormes costes de las importaciones de alimentos.

    En un webinar organizado en agosto por ChileBio, el Dr. Mario Pablo Estrada, Director de Investigación Agrícola del CIGB, declaró que esperan tener entre 50 y 100 mil hectáreas de maíz Bt y soja RR desarrollados localmente para 2024.

    Dijo que está trabajando con EMBRAPA (Brasil) para aplicar la edición genética en poroto y reveló que inaugurarán una empresa estatal dedicada a la multiplicación de semillas transgénicas para los agricultores cubanos.

    Agricultores bolivianos exigen nuevos transgénicos… otra vez

    Hay dos historias que se repiten todos los años en el país andino: gremios y agricultores exigiendo al gobierno la autorización comercial de nuevos cultivos transgénicos, y el uso ilegal de maíz Bt y soja RR no aprobada.

    El año pasado no fue una excepción, ya que las comunidades y los gremios de agricultores querían que se aprobaran nuevos eventos de soja y transgénicos tolerantes a sequía.

    Actualmente, Bolivia cosecha una soja RR bastante antigua en más de 1,8 millones de hectáreas al año.

    Ante la falta de aprobación de nuevos cultivos transgénicos, muchos agricultores siembran grano transgénico importado, utilizado para la alimentación animal, desde los países vecinos, a riesgo de sanciones y multas.

    Probablemente el único avance fue la aprobación de bioseguridad de la soja HB4 tolerante a la sequía para ensayos de campo, algo que provocó las quejas de los activistas.

    Los estudios reafirman la coexistencia y los beneficios

    Algunos estudios regionales, entre ellos uno elaborado por científicos chilenos, indican que la industria semillera en Chile ha tenido éxito en la aplicación voluntaria de una estricta estrategia de coexistencia entre distintas variedades de semillas pertenecientes a la misma especie, tanto transgénicas como no-transgénicas, basándose en la georreferenciación y la comunicación entre agricultores.

    Otro estudio elaborado por el Instituto de Biotecnología Agropecuaria de Paraguay (INBIO), en colaboración con la Bolsa de Cereales de Argentina y la Fundación Instituto de Negociaciones Agrícolas Internacionales (INAI), demostró que Paraguay se ha beneficiado enormemente tras 25 años de adopción comercial de OGMs.

    Algunos de los beneficios son la reducción de la emisión de carbono y su mayor acumulación en suelo, un menor uso y toxicidad de los productos fitosanitarios aplicados, además de una mayor producción de cultivos por hectárea.

    Los intentos de prohibir los transgénicos fracasan en México y Colombia

    Aparte de las buenas noticias, también hay que fijarse en las negativas.

    En Colombia hubo polémica con el tercer intento de presentar un proyecto de acto legislativo en la Cámara de Representantes, para modificar el artículo 81 de la Constitución para «prohibir el ingreso, producción, comercialización, exportación y liberación de semillas genéticamente modificadas».

    El proyecto fracasó tras ser criticado por agricultores y académicos, ya que habría causado daños ambientales y socioeconómicos a un país que cultiva maíz Bt y algodón transgénico y cuenta con varios desarrollos locales en universidades e instituciones públicas.

    México ha tenido problemas más graves. En los últimos años no new cotton or soybean events cultivo de algodón o soja, lo que ha provocado pérdidas de rendimiento.

    El año pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador decretó la prohibición no sólo de la comercialización de maíz transgénico, sino también de su importación, una medida que incluso viola las condiciones del Tratado T-MEC con Estados Unidos y Canadá.

    Esta medida es sorprendente ya que México no es autosuficiente en este cultivo básico y debe importar tres cuartas partes de sus necesidades, siendo Estados Unidos su principal proveedor (y prácticamente todo el maíz estadounidense es transgénico).

    Antes de esta decisión, ya había reportes sobre los daños que causaría, como encarecer las tortillas de maíz, aumentar la inseguridad alimentaria, causar pérdida de empleos y, en general, afectar a los ganaderos.

    La buena noticia, por el momento (fines de diciembre de 2022), es que Andrés Manuel López Obrador y el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, llegaron a un acuerdo y se suspendió la prohibición hasta 2025.

    Pura vida en Qatar

    En 2020, por primera vez, salió a la venta en Estados Unidos una particular piña rosada. Esta fruta transgénica fue desarrollada en Costa Rica por la empresa Del Monte para su exclusiva exportación.

    Aplicó ingeniería genética para aumentar un antioxidante saludable con potenciales propiedades anticancerígenas -el licopeno-, generando así su color rosado y mayor dulzor.

    A propósito del Mundial, Costa Rica comenzó a exportar esta piña a Catar en 2021, aumentando sus envíos mensuales a 361 piñas en 2022, a un precio aproximado de 35 dólares por pieza.

    Actualmente, la empresa realiza envíos a Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Estados Unidos, Canadá y Hong Kong.

    Fuente: https://allianceforscience.org/blog/2023/02/latin-america-a-biotech-laboratory-and-world-champion-in-gmos-and-gene-editing/

  • Todo lo que querías saber de Inteligencia Artificial generativa y no preguntaste aún a ChatGPT

    Todo lo que querías saber de Inteligencia Artificial generativa y no preguntaste aún a ChatGPT

    IIE Comité de Sociedad Digital del Instituto de la Ingeniería de España.

    La jornada explorará cómo la inteligencia artificial generativa puede mejorar la eficiencia en el trabajo cotidiano de los profesionales, presentando casos de éxito y discutiendo los desafíos y oportunidades en su utilización.

    La jornada explorará cómo la inteligencia artificial generativa puede mejorar la eficiencia en el trabajo cotidiano de los profesionales, presentando casos de éxito y discutiendo los desafíos y oportunidades en su utilización. Se expondrá el estado del arte y los límites de las tecnologías que están revolucionando el sector para aprovechar al máximo el potencial de la inteligencia artificial generativa en diferentes áreas de negocios, incluyendo automatización de procesos, optimización de recursos y mejora de la toma de decisiones.

    El objetivo es dar una visión del rango de soluciones existentes, así como mostrar las grandes posibilidades de uso práctico que ofrecen en la actualidad. Buscamos orientar a los asistentes a como iniciarse en este mundo, a que encuentren casos de uso que les sean útiles en su actividad cotidiana y conocer los límites éticos y legales que implica.

    Organizada por el Comité de Sociedad Digital del Instituto de la Ingeniería de España

    Miércoles 08 de marzo 18:00 horas

    Inscribirse a la jornada en esta página

    https://www.iies.es/

    La jornada presencial en Calle del General Arrando, 38, 28010 Madrid,  o en el 91 319 74 17España

    Se retransmitirá en directo VER EN DIRECTO AQUÍ

    PROGRAMA

    18:00 Bienvenida a los asistentes

    • D. José Trigueros. Presidente del Instituto de la Ingeniería de España.
    • D. Victor Izquierdo Loyola. Presidente del Comité de Sociedad Digital del IIE.

    18:05 y presentación de la Jornada.

    • Moderador: D. Javier Alonso Cerrato. Vocal del Comité de Sociedad Digital del IIE.

    18:15 Coloquio: “Todo lo que querías saber de Inteligencia Artificial generativa y no preguntaste aún a ChatGPT”

    • D. David Hurtado Toran. Responsable de innovación en Microsoft.
    • D. Jose Luis Calvo. Director de inteligencia artificial y datos en Sngular.
    • D. Rafael del Real. Ingeniero de Telecomunicación y Abogado Derecho Digital – Profesor Asociado del IIE.

    19:20 Coloquio moderador por:

    • D. Javier Alonso Cerrato. Vocal del Comité de Sociedad Digital del IIE.

    19:30 Clausura de la jornada

  • Academia de Ingeniería de Venezuela alertó que puente sobre el Lago de Maracaibo presenta daños en su estructura

    Academia de Ingeniería de Venezuela alertó que puente sobre el Lago de Maracaibo presenta daños en su estructura

    Acading advirtió que las posibles fallas podrían afectar las comunicaciones terrestres y las relaciones comerciales de Maracaibo con las ciudades vecinas del Zulia y del resto del país

    Puente sobre el Lago de Maracaibo

     El Nacional febrero 24, 2023

    La Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat (Acading) emitió por tercera vez una advertencia sobre los daños que puede presentar el puente sobre el lago de Maracaibo, en el estado Zulia.

    En un comunicado publicado en su página web, la organización instó a los organismos públicos a realizar un estudio completo de la estructura del puente General Rafael Urdaneta para determinar la gravedad de los daños, los cuales podrían poner en peligro la seguridad de personas y vehículos que lo transitan a diario.

    Tal y como ya advirtieron en 2018 y en 2021, los ingenieros señalaron que estas posibles fallas podrían afectar las comunicaciones terrestres y las relaciones comerciales de Maracaibo con las ciudades vecinas del Zulia y del resto del país.

    Acading también pidió a las autoridades que se les informe sobre los estudios y trabajos que se estén realizando sobre el puente.

    Insistieron en que las instituciones involucradas en la preservación deben tomar las medidas necesarias para que no ocurran nuevos siniestros, como los incendios ocurridos en 2018 y 2019, sobre los que todavía no se hace una evaluación detallada de las afectaciones que permita conocer las condiciones reales del viaducto.

    “Ambos incendios se produjeron en el interior de las vigas-mesa de los tramos atirantados de las pilas 23 y 25”, indicaron.

    En el texto también señalan que los problemas de rehabilitación y mantenimiento del puente sobre el Lago de Maracaibo han sido objeto de diferentes foros y coloquios en la academia.

    Durante dichas actividades, los expertos han llegado a la conclusión de que se debe poner especial atención en los problemas de corrosión de los cables que componen los tirantes de los distintos tramos, así como en el deterioro que presentan algunos de los apoyos móviles compuestos por rodillos metálicos huecos rellenos con concreto de alta resistencia, de varias vigas isostáticas, y la presencia de fallas en el concreto armado que los soporta.

    La Academia consideró que el mantenimiento al puente sobre el lago no se ha atendido adecuadamente.

    “Debido a la extrema importancia de dicho puente para la vida nacional, la Academia de Ingeniería y el Hábitat reitera su llamado a los organismos públicos con competencia en la materia para que se realice un estudio global de la estructura del PGRU, poniendo énfasis en los sectores señalados, que conduzca a un diagnóstico preciso para poder realizar las tareas de reparación y rehabilitación requeridas”, señaló el comunicado.

    El Ministerio de Transporte, junto al Fondo Nacional de Transporte Urbano (Fontur), ha cerrado el puente sobre el Lago de Maracaibo en diferentes horas durante el último mes por trabajos de mantenimiento. Sin embargo, los entes no han precisado que tipo de labores están realizando en la estructura.