Sheba Crocker, 5 de junio 2026. World Economic Forum
Bienvenidos de nuevo a su análisis semanal de los principales problemas globales y las soluciones que impulsan el cambio.¿Cómo se transforman las ideas innovadoras del laboratorio al mundo real? Este mes nos centraremos en este tema, de cara a la Reunión Anual de los Nuevos Campeones. Esta semana analizamos iniciativas que están convirtiendo la innovación en progreso tangible, con una nueva generación de pioneros que comparten sus experiencias. También exploramos cómo los líderes pueden mantener el rumbo en sus esfuerzos por la inclusión y cómo la fragmentación financiera está reconfigurando los riesgos para las economías en todas las etapas de desarrollo.
Conozca las soluciones de IA que ya están dando resultados.
La innovación crea posibilidades, pero el impacto reside en su adopción. La campaña «Innovar. Escalar. Impactar. » del Foro se centra en las condiciones que permiten que las soluciones probadas lleguen a más personas, mercados e industrias.
El programa MINDS (Soluciones Significativas, Inteligentes, Novedosas y Desplegables) destaca las aplicaciones de IA que han superado la fase piloto y ahora ofrecen resultados medibles. Su tercera edición , que abarca 28 países, presenta 16 casos de 26 organizaciones.
Esto es lo que muestra la última cohorte: La IA se está adentrando en el mundo físico: sus implementaciones ahora van más allá de las pantallas y los paneles de control, llegando a minas, fábricas, redes eléctricas, hospitales y cadenas de suministro.
La gobernanza comienza desde el primer día: las implementaciones a gran escala utilizan cada vez más supervisión humana por niveles, medidas de seguridad estrictas y rutas de reversión integradas.
La sostenibilidad surge como un resultado no intencionado: la reducción de emisiones no era el objetivo principal de la mayoría de las implementaciones, pero el grupo informa de un menor consumo de energía, menos residuos materiales y rutas de transporte más cortas como resultados operativos.
Las mejoras en la productividad son cuantificables: la mitad de los solicitantes del programa MINDS informaron que los empleados podían completar más trabajo en el mismo tiempo, mientras que una organización de logística redujo el tiempo de planificación de más de 30 minutos a menos de 30 segundos. Ya está abierta la convocatoria para la próxima edición: la cuarta promoción de MINDS acepta solicitudes para casos de uso de IA impactantes y con una gestión segura, que se presentarán en la Reunión Anual de 2027 en Davos.
Cómo medirlo, los factores climáticos, edáficos y de cultivo que lo afectan, y su importancia para optimizar el riego y aumentar la productividad agrícola de manera sostenible.
Riego
1. Introducción 2. ¿Qué es el Contenido Volumétrico de Agua en el Suelo? 3. Factores que influyen en VWC 3.1 Climáticos 3.1.1 Temperatura 3.1.2 Radiación solar 3.1.3 Viento 3.1.4 Humedad relativa 3.1.5 Precipitación 3.1.6 Fenómenos de condensación 3.2 Edáficos 3.2.1 Textura 3.2.2 Estructura 3.2.3 Contenido de materia orgánica. 3.2.4 Densidad aparente. 3.2.5 Profundidad 3.2.6 Salinidad 3.2.7 Temperatura 3.3 Cultivo 3.3.1 Etapa fenológica 3.3.2 Profundidad y densidad radicular 3.3.3 Índice de área foliar y cobertura 3.3.4 Coeficiente de cultivo (Kc) 4. La importancia VWC en la agricultura 5. Bibliografía
1. Introducción
En el estudio del sistema suelo-planta-atmósfera, la cuantificación de la humedad del suelo es una variable fundamental para comprender los procesos hidrológicos y biológicos.
Sensor de humedad del suelo. Foto. BeeSensors
Sugerencia Infoagro
La importancia del VWC radica en su capacidad para describir la disponibilidad real de agua para los cultivos, y así poder optimizar los recursos hídricos y maximizar la productividad agrícola en un contexto de cambio climático y escasez de agua. Monitorear este dato evita tanto el estrés por sequía como la asfixia radicular, garantizando un crecimiento óptimo y constante de los cultivos.
En este artículo definiremos el VWC, cómo se calcula, los factores que le influyen y la importancia que tiene en la agricultura.
2. ¿Qué es el Contenido Volumétrico de Agua en el Suelo?
La humedad del suelo es un término general que se refiere a la cantidad de agua total presente en un suelo.
El contenido volumétrico de agua (VWC o Ɵv) es la forma más común de expresar la humedad del suelo, como la relación entre el volumen de agua y el volumen total de suelo (sólido, agua y aire).
Donde, Ɵv: Contenido volumétrico (cm3/cm3 o m3/m3) o (%) Va: Volumen de agua (cm3 o m3) Vt: Volumen total del suelo (cm3 o m3)
El VWC en un suelo nos indica la proporción del volumen total de suelo que está ocupado por agua. Se suele expresar como un decimal o como un porcentaje y depende de la capacidad de campo (CC) y del punto de marchitez permanente (PMP).
La capacidad de campo (CC) es la cantidad máxima de agua que un suelo es capaz de retener, después de que el exceso de agua haya drenado por completo por gravedad.
De forma práctica, la capacidad de campo es el contenido de agua total de un suelo tras 24 a 48 horas después de una lluvia intensa o riego abundante. Es el límite superior del agua útil.
Por otro lado, el punto de marchitez permanente (PMP) es el contenido de agua de un suelo en el cual las plantas ya no pueden extraer más agua, porque está firmemente adherida a las partículas del suelo, lo que provoca la marchitez irreversible. Es el límite inferior del agua útil.
La capacidad de campo y el punto de marchitez permanente están relacionados con la textura y estructura del suelo, la cantidad de materia orgánica y el tipo de minerales presentes.
Fig.1: Condiciones de humedad para suelos de diferentes texturas. Infoagro.
Los suelos arenosos son suelos con poca retención de agua y un drenaje rápido, debido a la cantidad de macroporos presentes. En cambio, los suelos arcillosos son todo lo contrario. Al tener gran cantidad de microporos, el agua queda fuertemente retenida y el drenaje hacia capas más profundas en el suelo es mínima.
Los suelos francos, podemos decir que, son suelos intermedios entre los anteriores, pues tienen un buen equilibrio de macro y microporos, lo que hace que haya un equilibrio entre el drenaje y el agua retenida.
La cantidad de arcilla, limo y arena, así como la compactación del suelo determinará la mayor o menor CC de un suelo (Thompson & Troeh, 2002).
Fig. 2: Variación de la capacidad de campo (CC) y el punto de marchitez permanente (PMP) en función de la textura del suelo.
Tanto la CC como el PMP se determinan de forma práctica por Métodos de Presión en el laboratorio, donde se asocia la CC con el contenido de humedad que se equilibra a una tensión de -0,1 a -0,33 bares, y el PMP a una tensión -15 bares.
También se emplean diferentes fórmulas empíricas para determinar la capacidad de campo o el punto de marchitez permanente, como la fórmula de Bodman y Mahmud, la cual estima la capacidad de campo (CC) en función del porcentaje de arena, limo y arcilla del suelo en base peso seco.
Otros autores como Van Genuchten (1980), Rawls y Brakensiek (1983), o Wösten (1994) emplean modelos más complejos de regresión múltiple para desarrollar ecuaciones de Pedotransferencia (EPT) para estimar la CC y el PMP.
Las EPT son ecuaciones matemáticas que se emplean para la determinación de propiedades del suelo que son complicadas de medir, como las constantes hídricas o la curva de retención de agua, a partir de otras propiedades del suelo que son más fáciles y baratas de obtener como la textura del suelo, el contenido de materia orgánica, o la densidad aparente.
El empleo de modelos de regresión múltiple para la determinación de la CC y el PMP son más rápidos, sencillos y mucho más precisos que la medición directa en un laboratorio. Además, son los modelos que se suelen emplear para la simulación del crecimiento de los cultivos, programación de riego y estudios hidrológicos donde se necesita asignar valores de retención de agua a grandes áreas de suelo.
Por ejemplo, para horizontes arenosos, la CC se estima con la siguiente ecuación:
Y para la PMP se emplea:
Donde, los coeficientes a, b, c, d y e son valores calibrados que varían en función de la región y el tipo de suelo.
Una simplificación de estas ecuaciones y que se emplea en muchos modelos agrícolas es considerar el PMP como una función lineal de la capacidad de campo.
La diferencia entre la capacidad de campo y el punto de marchitez es la cantidad de agua disponible para las plantas o Agua útil (AD).
El agua disponible o agua útil (AD) es la cantidad de agua que realmente se emplea para planificar el riego, ya que nos relaciona la retención de agua del suelo con la demanda hídrica de la planta. Se suele expresar en lámina de agua (mm), representando la altura del agua disponible en una determinada profundidad del suelo, generalmente la zona radicular.
Para determinar dicha lámina neta de agua (Ln), debemos conocer la densidad aparente (Da) y la profundidad de esa lámina (Pr), que generalmente se considera que es hasta la zona de las raíces.
De modo que:
Esta lámina representa la cantidad mínima de agua que el suelo debe almacenar para restituir el agua consumida por el cultivo y evitar el estrés hídrico.
Por otro lado, la lámina bruta de riego (Lb) será la cantidad de agua real que debemos de aplicar al suelo para compensar las pérdidas que se producirán durante el proceso de aportación de dicha agua por evaporación, escorrentía o percolación.
Siendo: Ln: lámina neta de riego (mm) Ea: eficiencia de aplicación del sistema de riego (%)
El contenido volumétrico de agua de un suelo es un parámetro fundamental en la agricultura, siendo el principal factor de control de la disponibilidad de agua para las plantas, ya que tiene un impacto directo en la absorción de nutrientes, turgencia, regulación de la temperatura y en la fotosíntesis. También, en las propiedades del suelo como la aireación, temperatura del suelo y la actividad microbiana.
El conocimiento preciso del contenido volumétrico de un suelo nos permite programar el riego de forma eficiente para asegurar un buen desarrollo de los cultivos, ahorrar agua y energía y disminuir la lixiviación de nutrientes.
3. Factores que influyen en VWC
El contenido volumétrico de agua en el suelo depende de varios factores:
3.1 Climáticos
El contenido volumétrico de agua de un suelo se ve afectado constantemente por los factores climáticos, siendo los que principalmente afectan los que están relacionados con la evapotranspiración, como la temperatura, radiación solar, viento y humedad relativa, y los que están relacionados con la humedad de recarga del suelo, como la precipitación, o los fenómenos de condensación
– 3.1.1 Temperatura
Un aumento de la temperatura del aire y del suelo, incrementa la tasa de evaporación del agua del suelo y la tasa de transpiración de las plantas, lo que resulta en una mayor pérdida de humedad del suelo.
– 3.1.2 Radiación solar
Un aumento en la intensidad y duración de la radiación solar provoca un aumento en la tasa de evaporación del suelo y transpiración de las plantas, lo que provoca un aumento de la pérdida de humedad del suelo.
– 3.1.3 Viento
El viento mantiene una gradiente de humedad alto entre la superficie del suelo y las hojas, y la atmósfera circundante, lo que mantiene una alta tasa de evaporación y transpiración.
– 3.1.4 Humedad relativa
Si la humedad relativa es baja, el gradiente de presión de vapor entre el suelo y la atmósfera aumenta, por lo que la pérdida de agua aumenta¡
– 3.1.5 Precipitación
Es la fuente principal de entrada de agua. La intensidad, duración y frecuencia de las lluvias determinan la recarga directa del contenido hídrico.
– 3.1.6 Fenómenos de condensación
Los fenómenos de condensación pueden alterar significativamente el contenido volumétrico de agua en el suelo, especialmente en las capas superficiales. En climas húmedos o desiertos, el rocío es un pequeño aporte de agua que hace que el contenido volumétrico en el suelo suba ligeramente en los primeros milímetros del perfil.
También puede ocurrir el fenómeno denominado condensación interna o destilación térmica. Este fenómeno ocurre dentro de los poros del suelo que se rellenan de agua cuando el calor del subsuelo asciende en forma de vapor de agua y se condensa al llegar a las capas superficiales más frías.
3.2 Edáficos
– 3.2.1 Textura
La proporción de arena, limo y arcilla (textura) es el factor edáfico más influyente en la retención de agua de un suelo.
Los suelos arcillosos, que se componen principalmente de partículas finas y tienen una alta proporción de poros pequeños (microporos), retienen el agua con mucha fuerza y gran parte de ella puede no estar disponible para las plantas. Luego, estos suelos tienen una alta capacidad de campo (CC) y un punto de marchitez permanentemente (PMP) alto.
Los suelos arenosos, que tienen partículas principalmente gruesas y predominan los poros grandes (macroporos), retienen el agua con poca fuerza que se mueve rápidamente hacia abajo por gravedad a través de los macroporos. Por tanto, son suelos con una baja capacidad de campo (CC) y un punto de marchitez (PMP) bajo.
Los suelos francos tienen una mezcla de partículas finas y gruesas equilibrada, al igual que de microporos y macroporos. Luego, son los suelos con la mayor agua disponible para las plantas.
– 3.2.2 Estructura
Los suelos con una buena estructura tienen partículas que forman agregados estables, lo cual crea una red de poros interconectados que facilitan la buena infiltración, pero a la vez también facilitan una buena retención del agua. Por tanto, cuanto mayor nivel de agregación y porosidad tiene un suelo, mayor contenido volumétrico de agua total tendrá.
– 3.2.3 Contenido de materia orgánica.
El contenido de materia orgánica es determinante en el mayor o menor contenido volumétrico de agua total de un suelo.
La materia orgánica tiene una gran capacidad de absorber y retener agua, a menudo hasta cinco o seis veces su peso.
Un suelo con un gran aporte de materia orgánica tendrá una mayor retención de agua disponible para las plantas, especialmente en suelos arenosos.
– 3.2.4 Densidad aparente.
Una alta densidad aparente de un suelo indica que el suelo es compacto. Esto significa que el volumen total de poros es pequeño, especialmente los macroporos, y su infiltración y el contenido volumétrico de agua total son pequeños. Luego, cuanto menor es la densidad aparente de un suelo, mayor cantidad de agua penetrará en su interior.
– 3.2.5 Profundidad
Cuanta mayor profundidad, mayor contenido de agua.
– 3.2.6 Salinidad
Cuanto mayor es, menor cantidad de agua disponible para las plantas.
– 3.2.7 Temperatura
Cuanto mayor temperatura del suelo, menor contenido de agua.
3.3 Cultivo
– 3.3.1 Etapa fenológica
En la etapa inicial, que la planta es pequeña, la transpiración es mínima y el contenido volumétrico se pierde principalmente por evaporación directa del suelo.
Durante la fase de desarrollo y floración, el contenido volumétrico desciende rápidamente cada día debido a la alta demanda hídrica del cultivo.
Finalmente, en la fase de maduración, la actividad metabólica desciende y el consumo de agua de la planta se reduce, estabilizándose el contenido volumétrico en el suelo.
– 3.3.2 Profundidad y densidad radicular
Un cultivo con raíces profundas puede extraer agua de capas inferiores, disminuyendo el contenido volumétrico del suelo en zonas donde cultivos de raíces cortas no llegan. Por otro lado, cuanto más denso es el sistema radicular, más rápido cae el contenido volumétrico de agua en esa zona, lo que crea un perfil de humedad heterogéneo.
– 3.3.3 Índice de área foliar y cobertura
Si el follaje de las plantas es denso intercepta más agua de lluvia evitando que esa agua llegue al suelo, lo que aumentaría el contenido volumétrico.
Por otro lado, la mayor cobertura del suelo por parte de las plantas hace que se reduzca la radiación solar incidente en la superficie del suelo, lo que disminuye la pérdida de agua por evaporación y manteniendo el contenido volumétrico de agua en el suelo.
– 3.3.4 Coeficiente de cultivo (Kc)
Los cultivos con un alto coeficiente de cultivo agotan más rápidamente las reservas de agua del suelo, como por ejemplo cereales (arroz, maíz), aguacate, cítricos, tomate, pimiento, etc. Sin embargo, los cultivos con un bajo coeficiente de cultivo mantienen por más tiempo el contenido de agua del suelo al transpirar menos, como los cereales de invierno (trigo, cebada), olivo, legumbres (lentejas, garbanzos), vid, almendro, etc.
4. La importancia VWC en la agricultura
El contenido volumétrico de agua de un suelo es la base de la agricultura de precisión. Es una medida crítica en la agricultura moderna que nos permite una gestión precisa del riego, pero su interpretación depende de una compleja interacción entre fenómenos físicos, factores propios del cultivo y las características del suelo. Su importancia radica en la capacidad de definir lo denominado “ventana de confort”, que representa el rango de presión o tensión en el que la planta no tiene que gastar energía extra para obtener el agua y se sitúa entre la Capacidad de Campo y el Punto de Marchites Permanente.
El contenido volumétrico de agua (VWC) es una medida crítica en la agricultura moderna que cuantifica la fracción de agua líquida respecto al volumen total del suelo. A diferencia de las mediciones cualitativas, el VWC permite una gestión precisa del riego, pero su interpretación depende de una compleja interacción entre fenómenos físicos, factores propios del cultivo y las características del suelo.
La monitorización del contenido volumétrico nos permite:
Optimizar el riego: Determinar con gran exactitud cuándo y cuánto regar para evitar la pérdida de agua innecesaria y los costes energéticos de su transporte por bombeo.
Eficiencia nutricional: Evitar la pérdida de nutrientes por lixiviación, y más concretamente de los nitratos hacia los acuíferos, asegurando que permanezcan en la zona del sistema radicular.
Prevención de enfermedades: Evitar un excesivo VWC que sature los poros del suelo evitará la anoxia en el suelo que favorecería la aparición de patógenos de suelo como Phytophthora.
Mejora de la calidad: La aplicación del riego deficitario controlado concentra los azúcares o aceites de los cultivos industriales, lo que mejora la calidad final de los productos.
En conclusión, el VWC es el indicador definitivo de la salud del sistema suelo-planta-atmósfera. Su análisis correcto permite transformar el manejo agrícola en una actividad sostenible, eficiente y altamente rentable.
5. Bibliografía
Allen, R. G., Pereira, L. S., Raes, D., & Smith, M. (1998). Crop evapotranspiration-Guidelines for computing crop water requirements-FAO Irrigation and drainage paper 56. Roma: FAO.
Kin, A. G., Ledent, J. F., 2003. Efectos del viento sobre las plantas. En: Viento, suelo y plantas. Ediciones INTA. p. 45-72.
Takashi, N., Masayuki, O., Hidezaku, S., 1997. Effects of wind and vapor pressure deficit on transpiration of tomato scions. Journal of the Japanese Society for Horticultural Science. 66, 105-112.
La Comunidad Valenciana y la cuenca del Júcar protagonizan el Episodio 8 del videopodcast Conexión Agua
Conexión Agua es el videopodcast impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para difundir las actuaciones del PERTE de Digitalización del Ciclo del Agua, proyecto estratégico del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España, respaldado por la Unión Europea – NextGeneration EU.
Pocos territorios concentran tantas tensiones hídricas a la vez como la Comunidad Valenciana y la demarcación del Júcar. Una agricultura intensiva que compite con el turismo por cada metro cúbico, una demanda creciente y una exposición a los extremos sin parangón: el agua puede faltar en verano y desbordarse en otoño con apenas semanas de diferencia. Gestionar ese vaivén exige información precisa, continua y compartida.
El nuevo episodio de Conexión Agua recorre la Comunidad Valenciana y la demarcación del Júcar para mostrar cómo la digitalización del ciclo del agua está cambiando la capacidad de anticipación en una de las cuencas más complejas de España, desde la gobernanza de la confederación hasta el regadío de precisión, pasando por la gestión municipal del ciclo urbano.
Cristina Sola (Confederación Hidrográfica del Júcar), Inés Beltrán (Ayuntamiento de Castellón), Vicente Franco (Comunidad de Regantes y Usuarios San Pedro Apóstol de Godelleta), Vicente José Richart (Junta Central de Usuarios del Vinalopó) y Víctor Camazón (Comunidad de Regantes Príncipe de España-Aguas Nuevas, Albacete) comparten cómo la digitalización permite pasar de reaccionar a anticiparse en un territorio expuesto a sequía e inundación
Conexión Agua está disponible en YouTube, Spotify, Apple Podcasts e iVoox.Ver el episodio completo
La Comunidad Valenciana y la demarcación del Júcar concentran algunas de las mayores tensiones hídricas del país: agricultura intensiva, presión turística, demanda creciente y una exposición simultánea a sequías e inundaciones.
En este territorio, el agua puede faltar en verano y desbordarse en otoño, por lo que anticiparse se ha convertido en una condición esencial para gestionar. En este episodio de Conexión Agua analizamos cómo la digitalización del ciclo del agua está reforzando la capacidad de anticipación en una de las demarcaciones más complejas de España: desde la gobernanza de la Confederación Hidrográfica del Júcar hasta la gestión municipal del ciclo urbano y el regadío de precisión. Desde la mejora del control de usos en el dominio público hidráulico y la modernización del SAI, hasta la modelización del acuífero de La Plana en Castellón, la telelectura, la reutilización del agua regenerada, el control en tiempo real de captaciones y parcelas de riego, y la integración de datos entre comunidades de regantes y administración, el episodio muestra cómo la digitalización permite diseñar, medir y compartir respuestas ante escenarios extremos. 🎙️
Participan en este episodio:
• Cristina Sola, comisaria de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Júcar.
• Inés Beltrán, ingeniera municipal y jefa de Sección de Infraestructuras Urbanas y Sostenibilidad del Ayuntamiento de Castellón.
• Vicente Franco, presidente de la Comunidad de Regantes San Pedro Apóstol de Godelleta.
• Vicente José Richart, director técnico de la Junta Central de Usuarios del Vinalopó.
• Víctor Camazón, ingeniero agrónomo de la Comunidad de Regantes Príncipe de España-Aguas Nuevas.
Conexión Agua es el videopodcast impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para difundir las actuaciones del PERTE de Digitalización del Ciclo del Agua, proyecto estratégico del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España, respaldado por la Unión Europea – NextGenerationEU. 🔔 Suscríbete al canal para no perderte los próximos episodios de Conexión Agua. 00:00 – Introducción. 1:52 – Júcar: un frágil equilibrio entre lo que hay y lo que se demanda. 18:25 – Castellón: una ciudad que vive de su acuífero y aprende a leerlo. 32:00 – Godelleta, Vinalopó y Aguas Nuevas: tres regadíos, una misma lección. 51:29 – Anticipar es la nueva forma de gestionar. 57:37 – Cierre.
Arnoldo Bautista Corral. 31 may 2026. Sólo para Ingenier@s
Dos estimados colegas nos hicieron llegar recientemente un par de artículos relacionados con la robótica adaptable y decidimos, con apoyo de la IA, integrar el material en el presente documento. Los artículos originales son: “Inspirada en los armadillos, una carcasa robótica blanda pasa de flexible a fortaleza en un instante” e “Impresión de flexoesqueletos: Fabricación de exoesqueletos flexibles para robots inspirados en insectos”, publicados en TechXplore/Phys.org con siete años de diferencia, mostrando la rápida evolución de la robótica bioinspirada. Esperamos sea de interés. Veamos que tenemos….
Durante gran parte del siglo XX, la ingeniería persiguió un ideal muy claro: construir máquinas cada vez más fuertes, rígidas y resistentes. Puentes capaces de soportar enormes cargas, edificios preparados para desafiar terremotos y robots diseñados para ejecutar movimientos precisos bajo condiciones controladas. Sin embargo, en las primeras décadas del siglo XXI comienza a emerger una visión distinta. En lugar de preguntarse cómo hacer las máquinas más rígidas, los ingenieros empiezan a preguntarse cómo hacerlas más adaptables.
Curiosamente, algunas de las respuestas parecen encontrarse en organismos tan diversos como los insectos y los armadillos.
La naturaleza lleva millones de años perfeccionando estructuras capaces de sobrevivir en ambientes complejos, inciertos y cambiantes. A diferencia de muchas máquinas tradicionales, los organismos vivos no dependen únicamente de la fuerza; dependen también de la flexibilidad, la adaptación y la capacidad de responder rápidamente a los desafíos de su entorno.
Inspirados en estos principios, investigadores de distintas instituciones han desarrollado nuevas generaciones de robots blandos y estructuras inteligentes que podrían transformar campos tan diversos como la medicina, la exploración espacial, la manufactura avanzada y las operaciones de rescate.
De los insectos a los flexoesqueletos
Un paso importante en esta dirección fue presentado hace algunos años mediante el desarrollo de los llamados flexoesqueletos, estructuras impresas en tres dimensiones inspiradas en los exoesqueletos de los insectos. Estos diseños permitieron fabricar cuerpos robóticos ligeros y flexibles capaces de realizar movimientos complejos sin depender de mecanismos rígidos tradicionales.
Los insectos representan una extraordinaria fuente de inspiración para la ingeniería. Son capaces de desplazarse por terrenos accidentados, atravesar espacios reducidos y recuperarse de impactos que podrían inutilizar a muchos dispositivos mecánicos convencionales. Al estudiar estas capacidades, los investigadores descubrieron que la combinación adecuada de flexibilidad y soporte estructural puede generar sistemas mucho más eficientes y resistentes.
El armadillo como modelo de ingeniería adaptable
La evolución de estas ideas ha conducido recientemente a desarrollos aún más sorprendentes. Un ejemplo es una nueva estructura robótica inspirada en la coraza del armadillo. Este diseño permite que un sistema normalmente flexible se transforme casi instantáneamente en una estructura rígida y protectora cuando las condiciones lo requieren.
La estrategia recuerda al mecanismo defensivo de algunos armadillos, cuyos cuerpos combinan movilidad y protección mediante placas articuladas capaces de absorber impactos sin sacrificar completamente la flexibilidad. Traducido al lenguaje de la ingeniería, esto significa materiales y estructuras que pueden modificar sus propiedades mecánicas en tiempo real.
Sus posibles aplicaciones son numerosas. Un robot destinado a operaciones de búsqueda y rescate podría desplazarse de manera flexible a través de escombros y, al detectar una situación de riesgo, endurecer ciertas partes de su estructura para proteger componentes críticos. De manera similar, futuras prótesis inteligentes podrían adaptarse dinámicamente a los movimientos del usuario, mientras que vehículos de exploración espacial podrían modificar su rigidez para enfrentar diferentes condiciones del terreno.
Más allá de la robótica, estos avances forman parte de una tendencia más amplia que integra nuevos materiales, manufactura aditiva, sensores avanzados e inteligencia artificial. El objetivo ya no es únicamente construir máquinas que ejecuten instrucciones, sino desarrollar sistemas capaces de responder físicamente a su entorno de formas cada vez más parecidas a las observadas en la naturaleza.
Quizá una de las lecciones más interesantes de esta nueva etapa tecnológica es que la ingeniería comienza a reconocer el valor de características que durante mucho tiempo fueron consideradas limitaciones. La flexibilidad, la capacidad de deformarse y la adaptación continua dejan de ser defectos para convertirse en ventajas estratégicas.
Durante décadas admiramos las máquinas por su fuerza y precisión. Hoy empezamos a admirar también su capacidad para cambiar. Y en ese proceso descubrimos que algunos de los diseños más sofisticados jamás concebidos no surgieron en laboratorios ni en fábricas, sino a lo largo de millones de años de evolución biológica.
Tal vez la ingeniería del siglo XXI no consista únicamente en construir mejores máquinas, sino en aprender, con humildad, de los organismos que llevan millones de años resolviendo problemas que apenas comenzamos a comprender.
Fuente base: artículos de divulgación científica publicados por Phys.org sobre robótica bioinspirada, estructuras flexibles impresas en 3D y sistemas robóticos inspirados en armadillos e insectos. Adaptado y comentado para Sólo para Ingenier@s.
Somos un equipo de la CEPAL que impulsa una Red regional de parlamentarias y parlamentarios de América Latina y el Caribe enfocada en fortalecer la gobernanza anticipatoria y la prospectiva legislativa. A través de espacios de diálogo y encuentro, articulamos a integrantes de comisiones de futuro, ciencia y tecnología, junto a otros actores clave, para desarrollar capacidades institucionales que permitan anticipar desafíos emergentes —como el envejecimiento poblacional, la inteligencia artificial y el cambio climático— y traducirlos en legislaciones más robustas y adaptadas a las realidades de la región.
Tenemos el agrado de presentar la quinta edición del boletín trimestral de la Red de Comisiones de Futuro Parlamentarias, dirigido a parlamentarios, parlamentarias y otros actores de América Latina y el Caribe interesados en el tema de la gobernanza anticipatoria y prospectiva legislativa. Bajo el liderazgo de la Secretaría Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), y en colaboración con los Congresos de Chile y Uruguay, esta iniciativa surge en un contexto global de rápidos cambios tecnológicos, políticos, sociales y ambientales que demandan instituciones capaces de anticipar escenarios futuros y proveer mejor capacidad de respuesta, adaptativa, resiliente e innovadora.
Los objetivos principales de la Red son mejorar las capacidades de prospectiva y gobernanza anticipatoria en el ámbito legislativo de los países que ya cuentan con comisiones parlamentarias de futuro. Así como promover la creación de nuevas comisiones de futuro en países que aún no las tienen. El boletín cuenta con los siguientes espacios:
Documentos fundacionales: revisión histórica bibliográfica del tema.
Tal como anunciamos en la edición pasada, en febrero de este año lanzamos un nuevo curso enfocado en las Políticas de Envejecimiento de la Población en la región. El curso mantiene su formato autoinstruccional y gratuito. Con ello estamos contribuyendo a las agendas de formación de las comisiones de futuro, las legislaturas en general y otros actores. A cuatro meses desde su lanzamiento ya tenemos más de 1.777 personas inscritas. Estamos organizando nuevos espacios de difusión en alianzas con la Conferencia Interamericana de Seguridad Social (CISS). La CISS fue fundada en 1942, es un organismo internacional técnico especializado de carácter permanente, que tiene el objetivo de fomentar el desarrollo del bienestar y la seguridad social en América.
Asimismo queremos compartir con ustedes la creación del sitio de la Red de las Comisiones de Futuro Parlamentarias, donde tenemos vinculados todos los documentos, boletines, cursos y noticias.
Cómo el tratado con la Unión Europea puede dinamizar la institucionalidad y la productividad del Mercosur.
Pablo Marcelo Garcia, Maria Agustina Lacunza y Rocio Eva Tempestti. Mayo 29, 2026
Más que aranceles, el Acuerdo Mercosur-UE crea un marco institucional que tiene el potencial de transformar la productividad, la inversión y la gobernanza del bloque.
Los resultados dependerán de una implementación eficiente que genere las condiciones para el aprovechamiento del Acuerdo por parte del sector privado.
El BID acompaña al Mercosur con financiamiento, conocimiento y asistencia técnica para traducir el tratado en resultados concretos.
¿Por qué un acuerdo comercial puede importar más por sus reglas que por sus aranceles? Luego de 25 años de negociación, el Acuerdo de Asociación entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) llegó en un momento decisivo. El mundo atraviesa una reconfiguración de las cadenas de valor, tensiones geopolíticas y la aceleración de la transición digital y energética. En ese contexto, el acuerdo impulsa una integración birregional que va más allá del intercambio de bienes y servicios.
En esencia, puede convertirse en un ancla institucional para los países del bloque. Puede fortalecer las reglas de juego, dar mayor previsibilidad, ampliar la cooperación política e institucional y generar mejores condiciones para modernizar la producción y atraer inversiones de largo plazo.
El desafío es claro: la región necesita elevar su productividad y atraer inversión de calidad. Los marcos regulatorios actuales no siempre acompañan ese objetivo. El Acuerdo Mercosur-UE no solo implica una desgravación arancelaria, sino que, además, tiene la capacidad de catalizar las reformas regulatorias e institucionales que la región necesita por sí misma, con o sin tratado. Esto implica adoptar buenas prácticas regulatorias internacionales, modernizar marcos normativos y fortalecer la gobernanza. Esta es, en muchos sentidos, una de las dimensiones más transformadoras del tratado.
¿Por qué este es un acuerdo distinto?
El Acuerdo entre el Mercosur y la UE crea un espacio de más de 700 millones de personas, equivalente al 20% del PIB global, un tercio del comercio internacional y una cuarta parte de la inversión extranjera directa (IED) del mundo.
El rasgo distintivo del acuerdo, para los países del Mercosur, es el alcance de las disciplinas que abarca. No se limita al acceso a mercados de bienes. También incluye compromisos en comercio de servicios, compras públicas, apoyo a las pequeñas y medianas empresas, medidas sanitarias y fitosanitarias, barreras técnicas, reglas de origen, propiedad intelectual y desarrollo sostenible, entre otras disciplinas.
Estudios recientes señalan que los acuerdos comerciales “profundos” —aquellos que van más allá de los aranceles para incluir otras disciplinas— generan mayores beneficios comerciales que los acuerdos superficiales. Adicionalmente, esas disciplinas pueden tener efectos favorables en áreas como la atracción de IED y la calidad ambiental, si bien dichos efectos son heterogéneos y dependen del tipo de provisión y del contexto institucional de cada país.
Más allá del comercio: gobernanza, previsibilidad e impulso institucional
En un escenario global marcado por la incertidumbre, un acuerdo basado en reglas claras y mecanismos institucionales robustos puede aportar mayor previsibilidad para los negocios internacionales. Las reglas sobre defensa comercial, propiedad intelectual, solución de controversias, procedimientos aduaneros, estándares técnicos y transparencia regulatoria reducen la discrecionalidad y fortalecen la seguridad jurídica.
Por ejemplo, el capítulo sobre transparencia exige publicar normas de forma accesible y oportuna, informar con antelación sobre nuevos proyectos regulatorios y basar las regulaciones en evidencia técnica. Esto no solo reduce la incertidumbre para las empresas; también puede mejorar la calidad del proceso regulatorio de los propios países del Mercosur.
La experiencia histórica es elocuente. El stock de IED europea se multiplicó en los países que firmaron acuerdos de este tipo con la UE: casi siete veces en México, cuatro veces en Chile, y cerca de diez veces en Egipto y en Sudáfrica (Figura 1).
Figura 1. Cambios sobre el stock de IED europea en los países que firmaron acuerdos con la UE
Fuente: elaboración propia en base a datos de Eurostat y UNCTAD
Si bien, ese aumento no puede atribuirse al acuerdo de forma exclusiva, distintos estudios muestran que los acuerdos comerciales funcionan como señales de confianza para los inversores internacionales. Al firmarlos, los países asumen compromisos cuyo incumplimiento tiene costos políticos, institucionales y reputacionales más altos que los de los compromisos domésticos, lo que reduce la incertidumbre y favorece la llegada de capital.
Como señalan Büthe y Milner (2008), la asociación con la Unión Europea envía una señal de estabilidad regulatoria y apertura difícil de igualar únicamente con reformas internas. Adicionalmente, también puede impulsar la llegada de inversiones de terceros países que buscan integrarse a cadenas de valor vinculadas a la UE. El acuerdo no solo corrige distorsiones. Al establecer reglas claras y previsibles, promueve una apertura gradual que incentiva mejoras en productividad, eficiencia y calidad, tanto en la industria como en los servicios.
Mejoras en productividad
Estas mejoras en productividad se materializan por tres canales principales. Primero, una mayor competencia puede incentivar la reconversión productiva y la eficiencia de los sectores menos competitivos. Segundo, el acceso a insumos y bienes de capital a menor costo puede facilitar la adopción de tecnologías más avanzadas. Y tercero, el acceso preferencial a un mayor número de consumidores permite ampliar la escala de producción y reducir costos.
La evidencia también respalda estos efectos. Distintos estudios muestran que en países emergentes la apertura comercial suele impulsar la productividad y la innovación de las empresas. Buena parte de esa evidencia surge de procesos de apertura en Chile, Brasil, Argentina y México durante las décadas de 1980 y 1990. En la misma línea, Melitz y Redding (2023) sostienen que el comercio internacional también puede producir mejoras dinámicas de productividad que, en el largo plazo, resultan incluso más importantes.
Por último, los beneficios no se proyectan solo hacia afuera. La asociación con la UE también puede impulsar una mayor integración dentro del Mercosur. A medida que los países del bloque adapten sus normas y políticas a las disciplinas del Acuerdo, también tenderán a converger entre sí. Esa armonización regulatoria puede generar efectos positivos sobre el comercio intrarregional. Al mismo tiempo, el acuerdo crea mecanismos de diálogo y cooperación que requieren mayor coordinación entre los socios, lo que puede fortalecer la gobernanza y cooperación regional y consolidar la capacidad negociadora del Mercosur frente a terceros.
El desafío de la implementación
Desde el 1 de mayo de 2026, con la entrada en vigor provisional del Acuerdo Interino de Comercio (iTA), el foco pasó a la implementación. El iTA comenzó a regir tras la aprobación de los cuatro parlamentos del Mercosur y la decisión del Consejo de la Unión Europea de autorizar su aplicación provisional.
La ratificación simultánea en los cuatro países del bloque permite que los beneficios arancelarios y las nuevas disciplinas entren en vigor al mismo tiempo, lo que favorece una implementación coordinada y el aprovechamiento de sinergias entre los socios.
Sin embargo, en la fase de implementación surgen cuatro desafíos clave: armonizar las normas nacionales con las nuevas disciplinas; definir la gestión y distribución interna de las cuotas otorgadas por la UE; impulsar una estrategia de difusión y capacitación para el sector privado; y establecer sistemas de monitoreo de los impactos sectoriales y regionales.
Estas prioridades revelan que la implementación no es un asunto menor ni meramente técnico-burocrático. Es la etapa en la que se definirá cuánto de los beneficios potenciales logra transformarse en resultados concretos para empresas, trabajadores y ciudadanos. Al mismo tiempo, como en todo proceso de apertura, habrá sectores que enfrenten mayor presión competitiva, lo que hace que el monitoreo de los impactos distributivos sea parte indispensable de una implementación responsable.
En ese sentido, la implementación del acuerdo requiere que los países del Mercosur emprendan una agenda de reforma regulatoria, que ofrece una oportunidad de modernización para marcos normativos que, en muchos casos, no se actualizan desde hace décadas. Por ejemplo, en las medidas sanitarias y fitosanitarias (SPS), la adopción de procedimientos modernos de análisis de riesgo y notificación no solo puede reducir rechazos en frontera y facilitar el acceso al mercado europeo, sino que también puede mejorar la calidad de la regulación doméstica. En compras públicas, la digitalización y estandarización de las licitaciones fortalecen la gobernanza del gasto público y promueven una mayor competencia entre proveedores.
Por otra parte, la experiencia demuestra que la desgravación arancelaria es condición necesaria, pero no suficiente, para aprovechar las oportunidades del acuerdo. La capacidad exportadora depende de que las empresas y los sistemas regulatorios de los países del Mercosur puedan cumplir con los requisitos de etiquetado, trazabilidad, evaluación de conformidad y estándares sanitarios exigidos por el mercado europeo. A eso se suman las certificaciones privadas que exigen compradores y cadenas minoristas europeas, que en la práctica funcionan como requisitos de ingreso de facto.
Rodrik (2018) enfatiza que, en la medida en que los acuerdos comerciales se adentran en el terreno regulatorio, normativo y de procesos, se han vuelto más complejos de analizar con la teoría económica tradicional, dado que sus impactos son multidimensionales y altamente dependientes de la capacidad institucional de los países que los implementan. Precisamente por ello, la asistencia técnica y el fortalecimiento de capacidades institucionales son componentes indispensables del proceso.
Apoyo del BID y serie de entradas de blogs
Desde el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) hemos sido un socio estratégico del Mercosur y continuaremos acompañando a los países, no solo con financiamiento, sino también con generación de conocimiento, asistencia técnica y apoyo a la implementación y al aprovechamiento del acuerdo.
Este artículo inaugura una serie de blogs relacionados con el acuerdo, orientados a traducir el contenido técnico del tratado en políticas públicas concretas, como, por ejemplo: ¿Qué deben hacer las aduanas del Mercosur para ponerse al nivel de los estándares europeos? ¿Cómo pueden las empresas cumplir con las reglas de origen y aprovechar el acceso preferencial? ¿Qué oportunidades abre el Acuerdo para las empresas de servicios digitales? ¿Cómo asegurarse de que la transición sea ordenada?
La desgravación arancelaria es la dimensión más visible del acuerdo, pero no necesariamente la más transformadora. Las disciplinas regulatorias, los compromisos de modernización institucional y el impulso a la gobernanza constituyen el núcleo del Acuerdo como herramienta de desarrollo. La magnitud de sus beneficios no dependerá solo de la firma del Acuerdo, sino también de la calidad de su implementación. El desafío —y también la oportunidad— empieza ahora.
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La tecnología CRISPR-Cas9 puede ayudar a potenciar la fotosíntesis de las plantas para incrementar la fijación y almacenamiento de carbono.
La tecnología CRISPR-Cas9 representa una herramienta revolucionaria con el potencial de mejorar la eficiencia fotosintética y aumentar el rendimiento de los cultivos. Este sistema de edición genética permite a los investigadores identificar y modificar genes específicos involucrados en la fotosíntesis, ajustando su función o desactivándolos para optimizar las rutas metabólicas de la planta.
Dado que la fotosíntesis comprende una serie de reacciones bioquímicas complejas, la edición de los genes que regulan estos procesos puede conducir a una mayor productividad vegetal. Mediante la biotecnología moderna, es posible intervenir en distintas etapas de la vía fotosintética, abriendo oportunidades para incrementar la eficiencia energética y el rendimiento agrícola de manera sostenible.
La edición de genes puede mejorar los procesos fotosintéticos
Mayor eficiencia en la captación de luz, mediante la edición de los genes responsables de la captación de luz, como la proteína B1 del complejo captador de luz ( Lhcb1 ), para mejorar la absorción de longitudes de onda específicas, útil en regiones donde las plantas crecen con poca luz o en entornos controlados como los invernaderos.
Optimización de la enzima RuBisCo, que es clave en el ciclo de Calvin, pero es ineficiente, ya que a menudo fija el oxígeno en lugar del dióxido de carbono, generando fotorrespiración, que se traduce en pérdida de eficiencia energética para la planta
Regulación de los genes que controlan los estomas, dos de ellos: EPF1 y EPF2 (factores de patrón epidérmico), estos genes pueden modificarse para mejorar la eficiencia hídrica.
La tecnología CRISPR-Cas9 para captura de carbono
El cambio climático representa uno de los desafíos más significativos de la actualidad, y el Instituto IGI (Innovative Genomics Institute) desarrolla enfoques biotecnológicos orientados a la captura biológica de carbono. Dichos enfoques incluyen la modificación genética de plantas y microorganismos con el propósito de incrementar su capacidad para fijar y almacenar carbono atmosférico.
Actualmente, los investigadores del IGI trabajan para entender cómo los genes asociados a proteínas clave de la fotosíntesis, pueden potenciar la eficiencia de captura de carbono y abrir nuevas perspectivas en el ámbito de la bioingeniería ambiental y la sostenibilidad agrícola de cultivos clave. La investigación de la edición de inició usando células vegetales aisladas de hojas de sorgo, donde se simularon los efectos de miles de mutaciones, mostrando dónde y cómo editar el ADN para aumentar los niveles de proteínas importantes de la fotosíntesis.
Incremento en la producción
La optimización de la fotosíntesis constituye un eje central de estas investigaciones, dado que este proceso es determinante para el secuestro de carbono en los tejidos vegetales. En sistemas agrícolas, la mejora de la eficiencia fotosintética no solo favorece la mitigación del cambio climático, sino que también puede incrementar el rendimiento en la producción de frutos y granos comestibles.
Dentro de las grandes conclusiones de la investigación se encontró que el mapeo de mutaciones cis -reguladoras a gran escala en el sorgo permite la modulación de la expresión génica, que pueden ser replicadas en estudios con otras especies como arroz. Así mismo, los datos también pueden utilizarse para evaluar y perfeccionar modelos de aprendizaje automático entrenados con genomas de cultivos.
Ingeniería y electricidad en la Venezuela del XVIII: los hermanos Del Pozo y Sucre
L. E. Castillero 22 febrero, 2025
L. E. Castillero
José (1740-1819) y Carlos del Pozo y Sucre (1743-1814) fueron dos hermanos venezolanos que destacaron en el siglo XVIII por sus contribuciones científicas en distintos ámbitos. Mientras José se especializó en la ingeniería militar y participó en expediciones y proyectos de fortificación en el Río de la Plata, el Caribe y Venezuela, Carlos se dedicó a la experimentación eléctrica en Calabozo, construyendo instrumentos científicos de manera autodidacta.
José aplicó sus conocimientos en la planificación urbana y en la mejora de infraestructuras estratégicas, alcanzando el rango de teniente general en el ejército español. Carlos, por su parte, asombró a Alexander von Humboldt con sus máquinas eléctricas y aplicó sus descubrimientos en la protección contra tormentas.
A pesar de recorrer caminos distintos, ambos hermanos compartieron un espíritu innovador y contribuyeron al avance del conocimiento científico y técnico en la Venezuela española.
José del Pozo y Sucre
José de Pozo y Sucre (Caracas, 1740 – Cádiz, 1819) fue un destacado ingeniero militar cuya trayectoria abarcó diversos escenarios en América y Europa durante el siglo XVIII. Formado en el Real Colegio de Artillería de Segovia, su carrera se caracterizó por una serie de contribuciones significativas en expediciones militares y proyectos de ingeniería en territorios como el Río de la Plata, Cuba, Trinidad y Venezuela.
Hijo del contador de la Real Hacienda de Caracas José de Pozo Honesto y de Isabel de Sucre, natural de Cartagena de Indias, José de Pozo y Sucre inició su carrera militar en 1760 como cadete en el Real Cuerpo de Artillería. Participó en la campaña de Portugal en 1762 y, posteriormente, continuó sus estudios en el Real Colegio de Artillería de Segovia. En 1765, durante su estancia en Orán, África del Norte, solicitó su incorporación al Cuerpo de Ingenieros, obteniendo el rango de subteniente. Su carrera lo llevó a diversas asignaciones en Cádiz, Sevilla y las nuevas poblaciones de Sierra Morena (Andalucía, España) bajo la dirección de Pablo de Olavide, antes de ser destinado a Barcelona en 1776.
Expedición al Río de la Plata
En 1776, con el grado de teniente, Pozo y Sucre se unió a la expedición liderada por Pedro de Cevallos al Río de la Plata, destinada a consolidar el dominio español en la región frente a las pretensiones portuguesas sobre la Colonia del Sacramento. Durante esta campaña, participó en la toma de la isla de Santa Catarina y en la captura de la Colonia del Sacramento en 1777. Además, contribuyó en la planificación y construcción de fortificaciones en Montevideo, incluyendo el diseño del fuerte del Cerro de Montevideo y otras obras de infraestructura militar.
Contribuciones en el Caribe
Tras su participación en el Río de la Plata, Pozo y Sucre fue destinado a Cuba, donde desempeñó un papel relevante durante la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. En la isla, estuvo involucrado en la planificación urbana de San Julián de los Guines, contribuyendo al desarrollo estratégico de la región. Posteriormente, fue asignado a la isla de Trinidad, donde realizó trabajos en las fortificaciones y castillos de Puerto España, además de elaborar los planos de la catedral de la ciudad, demostrando su versatilidad en proyectos tanto militares como civiles.
Informe sobre Puerto Cabello
A finales de 1787, con el rango de teniente coronel de infantería e ingeniero ordinario, Pozo y Sucre llegó a Puerto Cabello, Venezuela. Allí, presentó un detallado informe sobre el estado de las fortificaciones de la plaza, destacando problemas críticos como el abastecimiento de agua para la población. Su evaluación incluyó una descripción precisa de las defensas existentes y recomendaciones para su mejora, subrayando la importancia estratégica del cerro del Mirador en la defensa de la ciudad.
Últimos años
En 1790, Pozo y Sucre fue nombrado maestro principal (director) de la Academia Militar de Matemáticas de Cádiz, posición desde la cual influyó en la formación de nuevos ingenieros militares. A lo largo de su carrera, ascendió en los rangos militares, alcanzando el grado de mariscal de campo en 1807 y teniente general en 1814. Aunque su hermano, Carlos del Pozo y Sucre, es más conocido en Venezuela debido a su encuentro con Alexander von Humboldt en Calabozo, José de Pozo y Sucre dejó una huella significativa en la ingeniería militar hispanoamericana del siglo XVIII. Su labor en diversas expediciones y proyectos de fortificación refleja el espíritu ilustrado de la época y su compromiso con el desarrollo científico y técnico en los territorios donde sirvió.
A pesar de su notable trayectoria, la figura de José de Pozo y Sucre ha permanecido relativamente desconocida en su tierra natal. Su contribución a la ingeniería militar y su participación en eventos clave de la historia colonial hispanoamericana merecen un reconocimiento más amplio, destacando su papel como pionero en la aplicación de conocimientos científicos y técnicos en el contexto militar de su tiempo.
Carlos del Pozo y Sucre
Carlos del Pozo y Sucre (1743, Calabozo – 1814, Camaguán) fue un científico e inventor autodidacta venezolano, reconocido por sus contribuciones en el campo de la electricidad y la física experimental en Venezuela durante el siglo XVIII.
Primeros años y formación
Nacido en Calabozo, en el actual estado Guárico, Carlos del Pozo y Sucre. Aunque no recibió una formación académica formal en ciencias, desarrolló una profunda pasión por la física y la mecánica, adquiriendo conocimientos a través de la lectura de obras científicas de la época. Así, a pesar de las limitaciones de recursos y aislamiento geográfico, Del Pozo y Sucre se dedicó a la construcción de instrumentos científicos con materiales locales. Entre sus creaciones destacaron máquinas eléctricas de grandes discos, electrómetros, electróforos y baterías, todos fabricados sin haber visto previamente instrumentos similares y basándose únicamente en descripciones literarias. Su ingenio le permitió replicar y experimentar con fenómenos eléctricos descritos en textos europeos.
En 1800, el célebre científico y explorador Alexander von Humboldt visitó Calabozo y quedó impresionado al encontrar en la residencia de Del Pozo y Sucre un conjunto de aparatos eléctricos comparables a los utilizados en Europa. Humboldt destacó la capacidad autodidacta de Del Pozo y Sucre, quien, sin más referencia que libros como el tratado de Sigaud de Lafond y las memorias de Benjamin Franklin, logró construir dispositivos eléctricos funcionales. Esta hazaña es aún más notable considerando que Del Pozo y Sucre no tenía acceso a otros instrumentos ni a la asesoría de expertos en la materia.
Estos elogios dedicó posteriormente Humboldt al ingenio de Carlos del Pozo en su obra Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente:
Encontramos en Calabozo, en el corazón de Los Llanos, una máquina eléctrica de grandes discos, electróforos, baterías, electrómeros, un material casi tan completo como el que poseen nuestros físicos en Europa. No habían sido comprados en los Estados Unidos todos estos objetos; eran la obra de un hombre que nunca había visto instrumento alguno, que a nadie podía consultar, que no conocía los fenómenos de la electricidad más que por la lectura del Tratado de Sigaud de Lafond y de las Memorias de Franklin.
El Sr. Carlos del Pozo, que así se llamaba aquel estimable e ingenioso sujeto, había comenzado a hacer máquinas eléctricas de cilindro empleando grandes frascos de vidrio a los cuales había cortado el cuello. Desde algunos años tan sólo pudo procurarse, por vía de Filadelfia, platillos para construir una máquina de discos y obtener efectos más considerables de la electricidad. Fácil es suponer cuántas dificultades tuvo que vencer el Sr. Del Pozo desde que cayeron en sus manos las primeras obras sobre la electricidad, cuando resolvió animosamente procurarse, por su propia industria, todo lo que veía descrito en los libros.
No había gozado hasta entonces sino del asombro y admiración que sus experiencias producían en personas carentes por completo de instrucción, que jamás se habían apartado de la soledad de los llanos. Nuestra mansión en Calabozo le hizo experimentar una satisfacción del todo nueva. Por supuesto que había de dar alguna importancia a los votos de dos viajeros que podían comparar sus aparatos con los que se construyen en Europa.
Yo llevaba electrómeros de paja, de bolilla de saúco, y de hojas de oro laminado, y asimismo una botellita de Leyden que podía cargarse por frotamiento, según el método de Ingenhouss, la cual me servía para experiencias fisiológicas. No pudo el Sr. Del Pozo contener su alegría al ver por primera vez instrumentos no hechos por él y que parecían copia de los suyos. Le mostramos también el efecto de metales heterogéneos sobre los nervios de las ranas. Los nombres de Galvani y Volta no habían resonado en aquellas vastas soledades.
Aplicaciones prácticas y reconocimiento
Además de sus experimentos científicos, Del Pozo y Sucre aplicó sus conocimientos en beneficio de su comunidad. Construyó pararrayos que instaló en lugares estratégicos de Calabozo para proteger la localidad de las tormentas eléctricas, implementando así una de las primeras aplicaciones prácticas de la electricidad en Venezuela. También propuso la construcción de zanjas o canales para desviar las aguas durante la temporada de lluvias, demostrando su interés por soluciones prácticas a problemas locales.
En 1803, el Real Consulado de Caracas lo propuso como Director de Obras Públicas debido a sus «notorios conocimientos». Aunque su nombramiento fue rechazado por el gobernador Manuel de Guevara Vasconcelos, quien argumentó que el cargo debía ser desempeñado por un ingeniero según las ordenanzas de la ciudad, Del Pozo y Sucre continuó contribuyendo en proyectos locales. En 1804, llevó a cabo el deslinde de las tierras de Calabozo y, en 1805, el Ayuntamiento de Caracas le encomendó la colocación del techo del Coliseo de la ciudad.
Su labor también se extendió al ámbito de la salud pública. Participó activamente en la campaña de vacunación contra la viruela tras la visita a Venezuela de Francisco Javier Balmis en 1804. En un informe del médico José Domingo Díaz a la Junta Central de la Vacuna en 1805, se hace referencia a la utilidad de los descubrimientos de Del Pozo y Sucre en este contexto.
Legado
Carlos del Pozo y Sucre falleció en Camaguán alrededor de 1814. Su legado perduró más allá de su tiempo; sus pararrayos aún eran visibles en 1832, cuando el diplomático inglés Sir Robert Ker Porter visitó la región. En 1870, el licenciado Francisco Cobos Fuerte donó a la Biblioteca Nacional de Venezuela cinco cartas autógrafas de Del Pozo y Sucre, dirigidas al doctor Alejandro Echezuría y fechadas en 1805 y 1806, en las cuales se abordan temas de física experimental.
La vida y obra de Carlos del Pozo y Sucre ejemplifican el espíritu autodidacta y la pasión por el conocimiento científico en un contexto de recursos limitados. Su capacidad para superar obstáculos y contribuir significativamente al desarrollo científico y tecnológico de su comunidad lo posiciona como una figura destacada en la historia de la ciencia en Venezuela.
Fuentes
Manuel Hernández González. El Ingeniero venezolano José Pozo Sucre y su labor en la expedición de Ceballos al Río de la Plata, la guerra de independencia de los Estados Unidos, Trinidad y Puerto Cabello. Anuario GRHIAL. Universidad de Los Andes. Mérida. Enero-Diciembre, Nº 2, 2008, pp. 17-34.
Carlos del Pozo y Sucre – Wikipedia, la enciclopedia libre.
Jaime Requena. «La visibilidad de nuestra ciencia y técnica». Bitácora-e Revista Electrónica Latinoamericana de Estudios Sociales, Históricos y Culturales de la Ciencia y la Tecnología, 2008, n.º 1.
Una oportunidad para las empresas y las provincias
INSIGHT LAC , 1 de junio de 2026
Nos encontramos en un escenario global donde el capital comienza a orientarse cada vez más hacia proyectos con impacto ambiental y social medible, hecho que representa una oportunidad inédita para las provincias argentinas. El desafío ya no pasa únicamente por contar con recursos naturales estratégicos, sino por desarrollar capacidades institucionales y financieras que permitan transformar ese potencial en inversiones concretas y desarrollo sostenible.
Las provincias argentinas poseen activos estratégicos vinculados a la transición energética, la biodiversidad, la bioeconomía, la gestión sostenible de recursos naturales y la resiliencia climática. Sin embargo, se enfrentan a diversos desafíos que les permitan traducir esas capacidades en proyectos bancables, que estén estructurados desde el punto de vista financiero, que estén alineados con los estándares internacionales y reúnan las condiciones para ser elegibles cuando surgen oportunidades de financiamiento verde.
Las finanzas sostenibles, entendidas como el conjunto de herramientas y arreglos financieros que habilitan un crecimiento económico robusto, ya están siendo adoptadas por el sistema financiero argentino. Conocer su funcionamiento y cómo implementarlas resulta clave para destrabar el potencial federal de la Argentina. «Durante décadas, los países y las empresas gestionaron su desarrollo considerando el capital financiero, el capital humano y la infraestructura. Hoy comienza a consolidarse una nueva dimensión: el capital natural. Bosques, biodiversidad, agua, suelos y ecosistemas ya no son vistos únicamente como recursos ambientales, sino como activos estratégicos que generan valor económico, reducen riesgos y condicionan el acceso a mercados, inversiones y financiamiento», considera Jimena Calvo, directora de Insight LAC.
Los instrumentos y mecanismos existentes para contribuir a la obtención de ese financiamiento exigen tener un marco para que los distintos actores puedan valerse de esas herramientas y diseñar estrategias que contribuyan a desarrollar valor, además de impactar de manera contributiva a las comunidades en las que se encuentran apostados. Las asociaciones público-privadas se erigen, entre otras, como una oportunidad para que las capacidades existentes en uno y otro lugar se potencien y den lugar a nuevas oportunidades y financiamiento. La mitigación y adaptación ante eventos de la naturaleza, la inclusión social, los proyectos ambientales y sus impactos, la reducción del riesgo crediticio y el desempeño ASG corporativo son algunas de las áreas en donde es posible trabajar para alcanzar el financiamiento. Es un camino para consolidar una transición verde que, más tarde o más temprano, resultará fundamental para que las economías regionales puedan desarrollarse en otro nivel y explorar nuevas oportunidades, tanto en términos de mercados como sociales.
Sin embargo, el acceso al financiamiento es solo una parte de la ecuación. La transición verde también requiere acompañar a las empresas, especialmente a las pequeñas y medianas, en la adopción de procesos productivos más sostenibles. La mejora de la eficiencia energética, la incorporación de energías renovables, la gestión eficiente del agua, la valorización de residuos, la economía circular y la trazabilidad ambiental de los productos se están convirtiendo en factores cada vez más relevantes para acceder a mercados, cumplir con nuevas regulaciones internacionales y fortalecer la competitividad. En este sentido, los instrumentos financieros sostenibles pueden actuar como catalizadores de inversiones que permitan modernizar el aparato productivo provincial y generar empleo de calidad asociado a la innovación y la sostenibilidad.
La evolución exige diversas acciones y prácticas. Una de ellas se vincula con la definición de taxonomías, es decir, el conjunto de reglas que permiten la correcta comunicación entre todos los integrantes del ecosistema de las finanzas sostenibles. Fue el trabajo que encaró Insight LAC para el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y que se erige como punto de partida para el despegue sostenible de las provincias argentinas. La construcción de taxonomías y marcos de financiamiento sostenibles no solo facilita la movilización de capital. También permite orientar inversiones hacia actividades capaces de transformar las estructuras productivas regionales, promoviendo empresas más resilientes, eficientes y preparadas para competir en una economía global que avanza hacia estándares ambientales cada vez más exigentes.
EL RADAR DE INSIGHT LAC
Invertir en verde, una lógica económica. El financiamiento verde se encuentra en expansión en América Latina, y existen herramientas que las organizaciones, sin importar su tamaño, pueden aprovechar para encarar nuevos proyectos. Jimena Calvo, directora de Insight LAC, expuso sobre un tema, durante su participación en el Ciclo de Charlas de IB Campus de Interbanking, abordó el tema del riesgo climático en profundidad. La entrevista completa en video puede verse desde aquí.
“Triple impacto. Cinco ecosistemas de América Latina – Córdoba (Argentina), Chile, Monterrey (México), Costa Rica, y Río de Janeiro (Brasil) fueron analizados a través de un trabajo multidisciplinario con el objetivo de comprender sus entramados y capacidades para promover modelos empresariales que generen valor económico, social y ambiental al mismo tiempo. Paula Garnero, directora de Insight LAC, fue una de las integrantes del equipo que publicó el documento que puede descargarse desde aquí.Nota completa.
Posibilidades renovadas. La economía del conocimiento fue una de las actividades de mayor desarrollo en la Argentina en los últimos 20 años. Esteban Actis, asociado de Insight LAC, expuso en Argencon sobre los desafíos y oportunidades que se plantean en el escenario global actual a partir del diseño de una nueva oferta de productos y servicios. Nota completa.
Una discusión urgente . Cómo desarrollar capacidades productivas, integrar tecnología, reducir brechas territoriales y construir una estrategia de crecimiento sostenible en un escenario global cada vez más fragmentado y competitivo. Será parte de la conversación que Ana Basco, directora de Insight LAC, compartirá con referentes del Banco Mundial y de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) el próximo 3 de junio en la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC). Más información aquí https://cac.com.ar/eventos/insercion-internacional-y-desarrollo-territorial-en-argentina
Taxonomía verde, una herramienta institucional. La discusión por las finanzas sostenibles no salió de agenda. Continúa presente en los intereses de las organizaciones. La Corporación Financiera Internacional (CFI) decidió dar un paso concreto para colaborar en la definición de una hoja de ruta en esa dirección y presentó la Taxonomía Verde donde Paula Garnero, Jimena Calvo y Magdalena de Lucca, integrantes de Insight LAC, expusieron sus lineamientos.Nota completa.
Una estrategia de inversión y desarrollo .Mientras se discute sobre inteligencia artificial y se crean incentivos para atraer la inversión en data centers, Paula Garnero, directora de Insight LAC, advirtió que el verdadero potencial de esas infraestructuras digitales pasa por definir una estrategia que genere desarrollo. Fue en el marco del Internet Day 2026, cuya exposición puede verse completa en video desde aquí .
La IA y su impacto social. Es una de las mayores preocupaciones de las personas: cómo impactará la introducción de esta tecnología en sus empleos y en su futuro. Ana Basco, directora de Insight LAC, apuesta por su adopción como herramienta para recapacitar al talento en las habilidades digitales que exige la sociedad actual, en un artículo publicado por La Capital de Rosario. Nota completa.
Informando a las mujeres, transformando vidas . Es el título de la campaña realizada sobre el trabajo que Marisa Miodosky, asociada de Insight LAC, produjo junto a Laura Neuman, del Centro Carter, en donde quedó claro que el acceso oportuno a información clara es fundamental para prevenir y denunciar la violencia de género. Presentado durante la Feria del Libro de Buenos Aires, el documento completo puede leerse desde aquí.
Mundo del trabajo y reforma laboral . El mercado laboral asiste a una transformación profunda. La tecnología es uno de los elementos que juega para producir cambios abruptos. ¿Cómo encarar las reformas normativas teniendo en cuenta los contextos y las aspiraciones de las personas? Fue lo que planteó Gabriela Agosto, integrante de Insight LAC, junto a Esteban Eseverri, en este artículo publicado por Clarin, que puede leerse aquí.
La IA generativa domina en América Latina . La región ocupa el tercer lugar en descargas de esta tecnología. Desarrollar capacidades para aprovechar su poder de transformación se vuelve urgente. Así lo expuso Ana Basco, directora de Insight LAC, durante la clase inaugural de la Cátedra permanente IA, Sabiduría y Dignidad, y la Diplomatura en IA y Gobierno 4.0 de la Universidad Austral. Nota completa.
Bolivia busca un nuevo lugar. Con el acuerdo UE-Mercosur se abren oportunidades para los países asociados al bloque. Esteban Actis, integrante de Insight LAC, expuso sobre el tema en un encuentro organizado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia. Nota completa.
¿Cómo te ayudamos desde Insight LAC?
Cumplimiento y trazabilidad para exportar: hoja de ruta blockchain (pilotos de trazabilidad, certificaciones, ROI).Riesgo geopolítico “PYME-ready”: mapa de exposición (insumos/mercados), escenarios y planes de contingencia.UE–Mercosur & “barreras verdes”: checklist regulatorio, reglas de origen y diferenciación sostenible.Carbono como oportunidad: prefactibilidad de proyectos y guía para certificar créditos voluntarios de calidad.IA con impacto real: casos de uso rápidos para tu empresa, gobierno de datos y adopción por procesos.Inteligencia comercial: selección de mercados/proveedores alternativos y elegibilidad a incentivos.Finanzas verdes: identificación de posibles fuentes de financiamiento nacional e internacional.
Coincidiendo con el inicio de la campaña de incendios forestales de 2026, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), ha puesto en marcha el IPIF, un nuevo Índice de Peligro de Incendios Forestales diseñado para identificar con mayor precisión los escenarios de riesgo muy alto o extremo. El nuevo índice incorpora variables no estrictamente meteorológicas, como el estado de la vegetación, la humedad del suelo o los tipos de superficie.
El IPIF permitirá identificar con mayor precisión las situaciones de peligro muy alto o extremo de incendios forestales.
El nuevo índice incorpora las variables meteorológicas fundamentales para pronosticar el peligro de incendios, como la temperatura, la humedad, el viento o la lluvia acumulada en días previos, y añade además nuevos parámetros que permiten una caracterización más completa de las condiciones del territorio.
Más resolución y nuevas variables para evaluar el peligro de incendios forestales
Las principales novedades del índice IPIF incluyen la incorporación de información sobre el estado de la vegetación, obtenida mediante observación satelital, así como sobre la humedad del suelo. Asimismo, el IPIF integra datos relativos a los usos del suelo y al tipo de superficie, adaptando sus cálculos a las características específicas de cada entorno, ya que el comportamiento del fuego y la disponibilidad de combustible varían entre áreas urbanas, masas forestales o zonas agrícolas.
Además, mejora la resolución espacial de los mapas de peligro. La información pasa de una escala de 5 km a otra de 1 km, lo que permite representar con mayor detalle las diferencias existentes dentro del territorio y ofrecer una lectura más ajustada de las condiciones locales. Otra de las novedades es la ampliación de la escala de clasificación del peligro. Las categorías pasan de cinco a seis con la incorporación del nivel muy bajo, que se añade a los ya existentes: bajo, moderado, alto, muy alto y extremo.
La definición de estas categorías se ha realizado tomado como referencia el periodo 2015-2024, que incluye algunos de los años más cálidos registrados en España. De este modo, el nuevo índice permite una identificación más afinada y precisa de las situaciones de peligro muy alto o extremo.
Con esta nueva herramienta, los servicios responsables de la prevención y extinción de incendios forestales dispondrán de información más detallada para apoyar la toma de decisiones y reforzar las capacidades de anticipación y respuesta ante incendios forestales.